Polonia, la gran desconocida
Autor :     lobarcar     24/09/2011 10:39:50
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Galería :        Polonia, un secreto lugar   
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Campo de Futbol de Varsovia, construido para el campeonato europeo del 2012.
En la que España se impuso a Italia por 4-0 para revalidar su título de campeona de Europa y lograr la primera triple corona de la historia.
Polonia del 2 al 13 de agosto de 2011.


Este año hemos decidido coger vacaciones en agosto como la mayoría de la gente de nuestro país pero siempre pensando en un lugar fresco. El sitio elegido es Polonia, el viaje va a ser algo distinto a otros años, no sólo por las fechas y la temperatura, sino porque además vamos a ver ciudades y campo, ya que visitaremos Varsovia, Cracovia, algunos pueblos y pequeñas ciudades y los Parques Nacionales de Bialowieza, Tatras y Pieniny. Este viaje lo hizo mi querida amiga y excompañera Marisol Zapardiel y vino encantada y siempre me decía que tenemos que ir y que Dórota, la guía, era una maravilla. Después de conocerla hemos podido comprobar que tenía mucha razón.

Polonia por su situación en el corazón del Viejo Continente ha constituido tanto un puente como un frente entre Europa oriental y occidental. En la actualidad, se ha convertido en el país ideal para quienes desean ser testigos de cómo una nación se sacude el polvo de su pasado y trata de volver a empezar. Se descubre un territorio polifacético donde modernos personajes urbanos disfrutan de la capital y de las antiguas poblaciones medievales, y donde carretas tiradas por caballos recorren zonas a las que el siglo XXI parece no haber llegado.

Las fronteras polacas parecen invitar a apropiarse de ellas. Los grandes constructores de imperios europeos (y otros no tan grandes) han entrado y salido de esta tierra desde que los polans (gente de los campos) llegaron en el siglo X. Las implacables invasiones cesaron recientemente con la decadencia de la influencia soviética, pero guerras y sometimientos no constituyen los únicos elementos en la historia de Polonia.

Esta nación -una de las generadoras de cultura en Europa- ha prosperado bajo el mandato de cultos y enérgicos gobernantes. Casimiro III el Grande (1333-1370) otorgó a Cracovia una de las primeras universidades de Europa, y levantó una extensa red de castillos y fortificaciones por todo el país.

A lo largo de los siglos de expansión que siguieron junto con la reducción del territorio y la fluctuación de riqueza y pobreza, las infraestructuras legadas por Casimiro III se mantuvieron en pie; la mayoría de los problemas provenían del exterior. La estabilidad
Centro de Varsovia.
interna se tambaleó en el siglo XVII. Con el parlamento paralizado por la estipulación de que cualquier ley podía ser vetada por la negativa de un solo miembro, pasaron décadas sin aprobarse ley alguna, frustración que provocó tensiones. La nobleza actuaba de forma independiente usurpando los derechos políticos y gobernando sus tierras como auténticos señores feudales; paralelamente, los invasores extranjeros -rusos, tártaros, ucranianos, cosacos, otomanos y suecos- se repartían el territorio polaco.

A finales del siglo XIX, Polonia estaba sumida en el caos. Cuatro millones de personas habían fallecido a causa de las guerras, la hambruna y la peste bubónica; mientras, Rusia, Prusia y Austria ensayaban cómo repartirse el botín polaco. A pesar de una teórica recuperación económica, la pobreza imperaba en la zonas rurales y aproximadamente una quinta parte de los veinte millones de habitantes emigraron, principalmente a Estados Unidos.

La situación empeoró con la llegada de la I Guerra Mundial. El enfrentamiento entre las tres potencias que ocupaban Polonia discurrió, principalmente, en territorios habitados por polacos, que con frecuencia eran reclutados por alguno de los frentes y obligados a combatir entre ellos. El número de muertes y la magnitud de la destrucción resultan asombrosos. Durante la confusión que siguió a la contienda, y aprovechando la situación revolucionaria en Rusia, Polonia reunió los escasos territorios disponibles para formar una identidad soberana e intentó construir una nación independiente prácticamente de cero. Los progresos de este monumental proyecto concluyeron con el estallido de la II Guerra Mundial, cuando Alemania, y posteriormente la Unión Soviética, ocuparon Polonia con avidez, y sometieron por medio de la violencia a sus habitantes; los nazis se centraron particularmente en la población judía.

El gobierno polaco en el exilio estableció una alianza de facto con Stalin, un compadrazgo obsceno que poco aportaría a los polacos que aún permanecían en el país. La Unión Soviética envió soldados polacos mal equipados para absorber proyectiles nazis, y luego enviar al ejército rojo, que se llevaría toda la gloria, además de un pedazo del territorio polaco. En 1945, Polonia estaba -una vez más- devastada, y más
de seis millones de sus ciudadanos habían fallecido, la mitad de ellos, judíos. En la Conferencia de Yalta, el 11 de febrero de 1945, Roosevelt, Churchill y Stalin fijaron las fronteras de Polonia en la línea Curzon al Este y en la línea Oder-Neisse al Oeste, y dejaron el país en manos de los soviéticos. De esta forma, se transformó en escenario de actos de represión y violencia al más puro estilo estalinista. Los polacos nunca aceptaron esta forma política y durante el período comunista se sucedieron innumerables huelgas.

A medida que disminuían las esperanzas de prosperidad, el sindicalismo obrero aumentaba con el apoyo de intelectuales comprometidos. La triunfal visita del papa Juan Pablo II a su tierra natal en 1978 sirvió para intensificar la agitación política. La organización y la unidad del movimiento obrero eran superiores a las mostradas por la desmoralizada administración comunista y, en la década de 1980, el gobierno se mostraba incapaz de silenciar a sus oponentes. Las iniciales exigencias de aumentos salariales pronto se tornaron en reivindicaciones políticas y económicas. Las delegaciones de obreros polacos se unieron bajo la bandera de la central sindical Solidaridad, dirigida por Lech Walesa. Solidaridad influyó notablemente en la sociedad polaca, obteniendo diez millones de miembros en su primer mes, un millón de los cuáles procedía de las filas del Partido Comunista. Después de más de una generación de sometimiento, los polacos se lanzaron a una suerte de democracia espontánea y caótica. Aunque el gobierno había concedido a los obreros el derecho a la sindicación y a la huelga, la situación se les escapaba: en 1981, se instauró la ley marcial, Solidaridad fue declarada ilegal y muchos de sus líderes, Walesa incluido, fueron arrestados. Los abusos de la ley marcial fueron amainando paulatinamente, pero Solidaridad se vio obligada a actuar de manera clandestina, hasta que la Perestroika de Gorbachov alcanzó a Polonia.

En 1989, en unas elecciones semilibres, los miembros de Solidaridad obtuvieron una abrumadora mayoría de los puestos de la cámara alta del parlamento. Walesa fue elegido presidente en 1990, pero su gobierno pasó gradualmente de un estado de euforia a la desilusión. No hubo milagros económicos ni estabilidad política,
En Varsovia se respeta enormemente la tradición, pero sin dejar de avanzar hacia el futuro. Constituye el centro científico y cultural más importante de Polonia.
y la mayoría de los partidos políticos y del electorado cuestionaron repetidamente tanto su estilo de gobierno como sus logros.

Los antiguos comunistas Aleksander Kwasniewski y Wlodzimierz Cimoszewicz sucedieron a Walesa a finales de 1995 y gobernaron hasta los últimos coletazos de 1997, cuando Jerzy Buzek, que encabezaba una coalición liderada por Solidaridad, tomó las riendas. Poco después, Aleksander Kwasniewski, candidato de la Alianza de Izquierda Democrática, obtuvo de nuevo el control político, siendo reelegido en octubre de 2000 para un segundo período presidencial. En esas mismas elecciones, el antaño venerado Walesa obtuvo menos de un 1% de los votos. En 1999, Polonia se convirtió en miembro de la OTAN.

Un día después del ingreso de Polonia en la Unión Europea, en mayo de 2004, el gobierno del entonces primer ministro L. Miller (ADI) dimitió en pleno como consecuencia de un escándalo financiero y su lugar fue ocupado por el político del mismo partido Marek Belka.

El 2 de abril de 2005 el país pierde a su "hijo predilecto", Juan Pablo II "El Grande" (Karol Wojtyla) nacido en Wadowice, sur de Polonia.

En octubre de 2005, Lech Kaczynski, apoyado por los estratos más tradicionalistas del país, gana las elecciones.


2 de agosto de 2011

A la hora de levantarnos todavía tenemos algunas obligaciones en nuestra casa de Madrid pero a las 14 horas llamamos a un taxi de Nord-Taxi para dirigirnos al aeropuerto.
Aunque hace unos días nos dieron unas camisetas de la agencia de viajes "Años Luz", el programa, horario de vuelos, facturas, hoy antes de embarcar tenemos que ir a la Terminal 2 del aeropuerto de Barajas donde nos darán una hoja con los vuelos y más información. Llegamos sin problemas al lugar establecido, enfrente del mostrador de Aena, allí hay una chica jovencita que parece que no se entera de mucho aunque por otro lado muy simpática también, nos da una hoja con los nuevos documentos. Viajamos con las líneas polacas, LOT.
Nos cuesta bastante rato facturar, aunque mas tarde nos vamos para la puerta correspondiente y como sobra tiempo podemos tomarnos unas sabrosa racion de pulpo otra de ensaladilla, y un zumo de naranja para cada uno en un bar de verdad que sorprendentemente hemos encontrado en el aeropuerto.

Por fin en el avión, que tiene salida a las 16:30 horas. Unos cuantos autodefinidos, varias lecturas, y ya estamos en la merienda del avión con pan negro, un poco de lechuga, salchicha, pepillos y una chocolatina.

Llegamos al aeropuerto de Varsovia, mientras Ali espera en las maletas Carlos va a cambiar algo de dinero, no es mucho ya que hemos leído que es mejor cambiar en los "kantor" de las ciudades, nos cambian 200 euros a la moneda
Puesto de helados. Varsovia.
local, el Zloty, que significa oro, y que suena algo así como "esloty". Este cambio no sale rentable pues llegaremos a cambiar a 4 Zloty por euro y aquí solamente está a 3,5 Zloty. Con el dinerillo en el bolsillo ya podemos comprar agua y un zumo mientras esperamos a nuestra guía que según nuestra información se llama Dorota.

No aparece nadie con cartel de Años Luz, una chica con maletas se dirige hacia mi y me pregunta: - ¿Eres Dorota?, le respondo que no, y me dice, -ah, pensaba, como eres rubia. Por fin aparece un chico jovencito que nos dice que Dorota nos estaba esperando en otra puerta pero que ya viene, que el se llama algo así como Smec, pero que como la gente no sabe pronunciarlo lo llaman Chema. Llega Dorota, es una señora de unos sesenta años, rubia, y que parece tener mucha vitalidad como comprobaremos el resto el viaje. Nos vamos al bus, allí nos dan documentación de Varsovia, y una lista con palabras en polaco sobre todo relacionadas con comida y de la que Carlos no se separara en todo el viaje. No nos dicen mucho, excepto que el chofer se llama Roman y que una vez que lleguemos al Hotel Ibis, nos vamos a cenar todos juntos. Por lo visto la cena de productos típicos entra en el viaje.

Una vez en el hotel nos dan solo 15 minutos para dejar las cosas y bajar al hall e ir a cenar.
Esta noche pensábamos que la cena no esta incluida pero aparece Dorota, (a partir de ahora también LA RUBIA), y con otras dos chicas que se han retrasado nos dirigimos al restaurante para la comida de hermanamiento, por lo visto la mayoría de la gente ya ha salido con Smec. Nosotros caminamos como un cuarto de hora hasta el restaurante.
A pesar de tener sus añitos Dorota camina rápida y nos cuenta que el grupo de turistas que ha llevado la semana anterior ha tenido muy mala suerte, porque no ha parado de llover durante todo el mes de julio y que no han podido ver casi nada sin mojarse, esperemos que nosotros tengamos mas suerte....., hoy hace una buena noche y da gusto pasear por esta ciudad tan tranquila. Caminamos por una larga avenida pasando por la Biblioteca y el Tribunal Supremo. Podemos observar muchas velas y flores por doquier, después de consultar el misterio nos enteramos que ayer 1 de agosto era la Fiesta Nacional de Polonia, la fecha de su liberación.

El restaurante tiene mucha pinta de alemán, donde hay también hasta unos músicos incluidos, está en la ciudad vieja y cerca se puede ver muy bien la antigua muralla de la ciudad de ladrillo rojo. Cuando llegamos al restaurante podemos observar que todo el grupo ya está sentado, casi todo son féminas, 24 creo y 4 hombres.

Llega la bebida y la cerveza es grande o muy grande nuestra cerveza "pivo" es de litro, vamos a acabar todos piripis.....por dios,
Restaurante Polaco.
parece que el grupo está hambriento, y como nos han dicho que es cena fría nos atiborramos a ensalada con salsa de pepino picante pero que muy picante, y quesos, y cuando parece que ya está finalizada la cena, empiezan a salir los pierogis, que son unas empanadillas, salmón y como colofón unas bandejas enormes de codillo que está buenísimo, pero para el que nadie tiene sitio en el estomago de entre la lechuga. Nuestra guía como buena exsoviética, hace que nos envuelvan las sobras, que son muchas, para llevárselo a su nevera y así mañana tendremos cena.
Para terminar nos dan un estupendo y sabroso licor de guindas para bajar el atracón.

Caminando regresamos al hotel, es un hotel básico pero con lo necesario para pasar la noche y darnos una ducha. Nos hace recordar los edredones nórdicos rusos, aunque hoy no los vamos a necesitar......

3 de agosto de 2011

Nos levantamos para estar listos a las 9 de la mañana para visitar Varsovia en polaco Warszawa.

A pesar de haber sido fundada tardíamente respecto a la historia polaca (a principios del siglo XIV), Varsovia ha desempeñado el papel de capital de la nación -con algunas interrupciones- desde 1611. Durante mucho tiempo actuó como centro industrial y cultural, y llegó a convertirse en una de las urbes más refinadas y hermosas de Europa central hasta que adquirió el título de Ciudad más Devastada en la II Guerra Mundial. Respecto a su apariencia y su espíritu, Varsovia se forjó esencialmente como un producto de la posguerra. Sus escasos oasis históricos han sido meticulosamente reconstruidos, si bien la mayor parte del paisaje urbano data de la época contemporánea. Esta nueva fachada de la capital resulta impresionante más por la determinación con la que surgió que por sus edificios de la época estalinista y sus insulsos barrios formados por viviendas de cemento prefabricadas.

El río Vístula divide a la metrópoli en dos zonas dispares. En el sector occidental, la ribera izquierda, se encuentran el centro urbano propiamente dicho y, hacia el Norte, la ciudad vieja. La mayoría de los monumentos y el grueso de las instalaciones turísticas se hallan en este lado del río. El distrito de Praga, en la ribera derecha, no cuenta con mayores puntos de interés y apenas es visitado por los turistas.

La ciudad vieja fue totalmente reconstruida tras haber sido completamente arrasada durante la guerra. El objetivo de esta monumental reconstrucción, entre 1949 y 1961, buscaba reproducir la apariencia de la localidad durante los siglos XVII y XVIII, su época de mayor esplendor. Los fragmentos de las construcciones originales que se hallaron entre las ruinas se emplearon en la reconstrucción. Si en 1945 la plaza de la ciudad vieja consistía, básicamente,
en las paredes de dos edificios que sobresalían de los escombros, hoy brilla como una armoniosa mezcla de elementos renacentistas, barrocos y góticos. El enclave rebosa vida y un buen ambiente, aparenta naturalidad y está atestado de cafeterías al aire libre y puestos callejeros donde se comercian obras de arte. En el Museo Histórico de Varsovia, que ocupa toda la zona norte de la plaza, se proyecta un documental sobrecogedor sobre la destrucción y la reconstrucción de la urbe, y se exhiben muestras exquisitamente presentadas de la historia de Varsovia.

El bulevar principal que atraviesa la población de Norte a Sur, la calle Real, parte del castillo Real hasta llegar al palacio Lazienki, la residencia veraniega de los monarcas. Resurge como una de las vías más espléndidas de Europa y está bordeada de iglesias, palacios, galerías y museos. A mitad de camino, en dirección este, se emplaza el Museo Nacional, con su monótona fachada que obliga a abandonar cualquier sensibilidad estética. Esta institución cultural alberga un tesoro de obras de arte antiguo y contemporáneo; la principal atracción está formada por una imponente colección de frescos de una de las primeras catedrales cristianas de Pharos, en Sudán, construida entre los siglos VIII y XII. Igualmente, cuenta con un asombroso muestrario de cruces coptas.

Varsovia ofrece la posibilidad de elegir entre una amplia variedad de gastronomías étnicas así como degustar su comida y bebida hasta altas horas. A lo largo de la ciudad vieja se despliega una gran cantidad de restaurantes de comida tradicional polaca e internacional. La parte sur de la calle Real cuenta con clubes de estudiantes que ofrecen diversas actividades culturales, como recitales, lecturas de poesía, cine, teatro y conciertos de rock, folk y jazz, y que suelen convertirse en discotecas nocturnas los fines de semana.

En toda la extensión urbana pueden encontrarse alojamientos económicos, en ocasiones muy alejados del centro y, por lo general, carecen de estilo y ambiente. Posee asimismo dos magníficos hostales próximos a la universidad, y se pueden conseguir habitaciones privadas a través de agencias (se puede preguntar en el centro de información frente al castillo Real). En las inmediaciones de la estación central de
Monumento a Chopin en el El parque Lazienki.
autobús existe una pequeña zona para acampar.

Por ser la capital de Polonia, Varsovia constituye un ajetreado centro local e internacional de comunicaciones por avión, tren y autobús. La principal estación de tren está ubicada en el centro; la terminal de autobús se encuentra al oeste del centro urbano; el aeropuerto se halla en las afueras, en dirección sur, a unos 10 km del núcleo de la ciudad.

El desayuno está bien, por ahí ya se ve gente del grupo, una chica que se llama Rosa que es parecida a nuestra doctora Blanca y que tiene pensamientos como descubriremos más tarde tipo muy primo Jesús. A la entrada nos dicen buenos días en polaco que suena algo así como "yindrobe", y que nos costará bastante aprender esta y unos pocas palabras más como "yincuille" que será gracias y "drovaznos" que es buenas noches.

En todas las ciudades vamos a tener un guía local, aquí en Varsovia se llama Beata, que nos espera en el autobús. Mientras nos dirigimos al parque Lazienki, nos va indicando distintos monumentos a los judíos, que tanto sufrieron en esta ciudad y en este país, y los edificios de la época soviética.

El parque Lazienki, es un parque con unos jardines muy cuidados que se alternan con zonas de vegetación salvaje, descubrimos un árbol que nos parece un roble aunque la flor nos despista un poco, resulta ser el Carpe. Los varsovianos están orgullosos de su parque y de sus maravillosos árboles, pavos reales y de las ardillas que rondan por todas partes, este parque lo tienen para pasear donde está mal visto correr, hacer picnic y pisar el césped. La prohibición soviética de correr por el parque fue anulada el año pasado.

El parque era un antiguo coto de caza anexo al castillo Ujazdow, Lazienki fue comprado por el rey Estanislao Augusto Poniatowski en 1764 y transformado en un espléndido parque con placio de verano, anfiteatro y otros edificios. La joya del lugar es el neoclásico palacio sobre el agua, antigua residencia del rey, a orillas de un lago ornamental, que como casi todos los edificios, que hoy están dedicados a reuniones políticas y conciertos, fue diseñado por el arquitecto de la corte Domenico Merlini. Durante la 2ª Guerra Mundial, los nazis también intentaron destruirlo como el resto de Varsovia, pero
no lo consiguieron del todo. Entre sus maravillas se incluyen los relieves de mármol del s. XVII con escenas de la Metamorfosis de Ovidio que decoraban los baños originales (baño en polaco es Lazienki), y el salón de baile.

Cerca del palacio se encuentra el anfiteatro de la isla. Construido en 1790, está inspirado en el aspecto que presentaba el teatro romano de Herculano. Como se levanta sobre un islote, permite que algunos de los espectáculos utilicen el agua como escenario.

Como a medio camino entre el palacio y el anfiteatro está el depósito del agua (Carlos con su maravillosa visión enseguida se da cuenta de lo que es), con unas bonitas esculturas que son como los esqueletos de las cabezas de unas vacas. Es circular y mediante caños de madera llevaba el agua hasta el palacio y su fuente. Hoy es la sede de una galería de arte.

Caminando también pasamos por el monumento a Chopin, que es una figura que encima tiene un árbol al que viento empuja, y que por lo visto hace referencia a sus largos y veloces dedos.

Más adelante esta la Casa Blanca, erigida en 1774 como residencia real hasta la conclusión del palacio. Es pequeña pero ha logrado conservar casi todo su interior.

Además de otros edificios, como repite una y otra vez nuestra guía dedicados a reuniones políticas y música, destaca el Palacio Belvedere, en el límite sur de Al Ujazdowskie, que fue residencia oficial entre 1926 y 1935 del mariscal Józef Pilsudski (antes de entrar en el parque hay una gran figura de este hombre que es considerado por el "salvador de Polonia", por haber liderado la guerra de independencia contra alemanes y soviéticos y por dirigir la reconstrucción de un estado polaco soberano tras más de un siglo de particiones, también se le atribuye también haber mantenido la cohesión y organización nacional de Polonia durante quince años de independencia, a pesar de su actitud dictatorial). Después también fue residencia de los presidentes polacos entre 1945 y 1952 y de 1989 a 1994. Hoy por lo visto es un restaurante de lujo.

Volvemos al autobús y nos dirigimos al centro de la ciudad de Varsovia, la ciudad está limpia, hay muchas iglesias la mayoría de ellas reconstruidas, pasamos por distintas embajadas, hoteles como el
Día muy soleado en Polonia.
Europejski, al que hace referencia la novela de que estoy leyendo "Los espías de Varsovia" de Alan Furst.

Bajamos del bus, pues ahora debemos continuar andando pues por el centro de Varsovia no circulan los coches.

Nuestra primera parada pensamos que es una de las catedrales de la ciudad pero es la Iglesia de Santa Ana, posiblemente es la más recargada de la ciudad. Durante la Segunda Guerra Mundial se libró milagrosamente de sufrir daños considerables, lo cual explica que conserve el techo original pintado al trampantojo, el altar mayor rococó y el majestuoso órgano. La fachada es barroca, con detalles neoclásicos, el campanario neorrenacentista, y en la fachada un gran cartel con la foto del Papa Polaco, como muchos de los que veremos sobre todo en Cracovia.

Seguimos caminando por la Ciudad Vieja y llegamos a la plaza del Castillo, allí está la columna de Segismundo III, que conmemora al rey que traslado la capital de Cracovia a Varsovia. Fue erigida por el hijo de este soberano en 1644 y es el monumento civil más antiguo de Polonia (después de la fuente de Neptuno de Gdands. Fue demolida durante la Segunda Guerra Mundial, pero la estatua sobrevivió y se coloco sobre un pilar nuevo. La columna original, de granito y taladrada por la metralla puede verse junto a la muralla sur del Castillo Real.

El Castillo, es un imponente edificio de ladrillo, una copia espléndida del volado por los nazis hacia el final de la guerra, fue en su origen una fortaleza de madera de los duques de Mazovia en el s. XIV. Tuvo un período de esplendor a mediados del s XVII, cuando se convirtió en una de las residencias reales más suntuosas de Europa, y durante el reinado de Estanislao Augusto Poniatowski (1764-1795), cuando se crearon sus señoriales barrocas. Con posterioridad sirvió a los zares y en 1918, después de que Polonia recuperara su independencia, se convirtió en residencia presidencial. Hoy está lleno de muebles y obras de arte.

Ahora toca un descanso con parada de WC, pero es raro que no nos metan en una cafetería, el servicio está en el metro al lado de una antiguo cuadro de fuerza de la luz. Y para nuestra sorpresa está limpio y no hay que pagar.

Seguimos por la calle Swietojariska, hay muchas tiendas
El bisonte europeo se encuentra en serio peligro. Actualmente sólo quedan dos manadas salvajes en toda Europa. Ambas viven en el bosque de Bialowieza, una reserva que se encuentra en la frontera entre Polonia y Bielorrusia, y por tanto separadas por una v
de helados, ámbar, y bonitos restaurantes.

Catedral de San Juan, está cerrada pero la visitaremos más tarde. Fue construida a principios del siglo XV en el lugar que ocupaba una iglesia de madera y remodelada en sucesivas ocasiones. Arrasada durante la Segunda Guerra Mundial, se restauró en la posguerra, recuperando su carácter gótico. En la nave lateral derecha están las tumbas renacentistas de mármol rojo de los últimos duque de Mazovia. En la cripta está el premio Nobel de Literatura Heryk Sienkiewcz.

Seguimos caminando, hacia la Plaza de la Ciudad Vieja, está flanqueada por altas casas que exhiben una sabia mezcla de los estilos renacentista y barroco con elementos góticos y neoclásicos, salvo las fachadas de los nº 34 y 36, todas fueron reconstruidas. En el centro de la plaza además de muchos veladores con sillas y mesas esta la Sirena, símbolo de Varsovia, allí antaño estuvo el ayuntamiento.

Vamos saliendo la Ciudad Vieja, y nos topamos con una mole de ladrillo rojo, es la Barbacana, una torre defensiva semicircular coronada por una parppeto renacentista de carácter ornamental, hay músicos y artistas de la madera.

La visita cultural acaba y es hora de comer, nos dirigimos a un restaurante recomendado por nuestros guías. Es un restaurante judío "Pod Samsonem" con carta en español, pero no hablan español e inglés más bien poco. Allí coincidimos con unas compis de viaje Cloti que trabaja en la Audiencia Nacional justo detrás de mi trabajo en la calle Prim y Ester que es profesora en Valladolid. Pedimos un crêpe de boletus y pato, regado con unas pivos de la marca ZYWIEC (son las de la etiqueta de dos polacos en traje regional que están bailando), riquísimo y superabundante, pagamos menos de 100 slotys, al cambio como 25 euros por los dos. A la hora de pagar pedimos dos cuentas, una para las chicas y otra para nosotros, pero más adelante nos daremos cuenta de que los camareros son muy cerrados y facturan por mesa, pero nos arreglamos bien y pagamos cada uno lo nuestro.

Después de comer un nuevo paseo por la Ciudad, para cambiar dinero en un kantor donde por 1 euro son 3,95 slotys, comemos un lodi, miramos las tiendas de ámbar, vamos a ver el río Vístula.

Ya va siendo hora de regresar al hotel pues esta tarde nos vamos a Bialowieza. De vuelta pasamos por la Catedral de Campo del Ejército Polaco, Palacio Kransinski espacio barroco que es la Biblioteca Nacional, el Monumento al Levantamiento de Varsovia, el equivalente al Palacio de Justicia, estos monumentos que vimos ayer y que hoy
Parque Nacional de Bialowieza. Piedras energéticas.
se pueden fotografiar con una espléndido cielo y una temperatura muy agradable.

Al autobús hacia el Parque Nacional de Bialowieza cerca de la frontera con Bielorrusia, tan sólo hay 260 kilómetros, pero en Polonia las carreteras no son muy buenas y supone como 4 horas y media de trayecto. Hacemos una parada técnica en una gasolinera y nos damos cuenta que la gasolina está al mismo precio que en España. Bebemos agua y unas patatas y seguimos.

Por fin llegamos al pueblo de Bialowieza, nuestro hotel se llama "Gawra", es un hotel rural de madera por dentro y por fuera, con pieles de jabalís encima del cabecero de la cama, en el suelo, en las paredes, aunque resulta muy cuco, a nosotros nos toca una habitación abuhardillada con sofá incluido, no está mal. Como tenemos sobras de la cena de ayer solo tenemos que comprar la bebida en la tienda del pueblo, nuestra guía nos compra pan, una chica que se parece a mi tía Isabel que se llama Carmen, ha comprado un trozo de queso y nos lo ofrece. En la tienda del pueblo compramos cervezas, Carlos va a mirarlas a la nevera y la señora se enfada pues se mete en el mostrador y empieza a decir algo con la palabra Supermarket. Cenamos algunos en el salón que hay en el hotel, otros se han ido a la habitación con algo de fruta. La verdad que el codillo y resto de sobras estaba fenomenal.

Una vueltecita para ver las estrellas y a dormir que mañana nos espera el campo y las excursiones.

4 de agosto de 2011

Nos despertamos, son las 5:30 de la mañana y parece que sean las 12, pues aquí amanece muy pronto y no tienen persianas, solo hay una pequeña cortina en la ventana del techo abuhardillado que no tapa mucho. Nos volvemos a dormir un rato.

Bajamos a desayunar con ropa de montaña, Dorota revisa lo que llevamos puesto y nos dice que hay que ponerse manga larga ya que hay muchos mosquitos, le digo que luego nos ponemos el forro polar y nos da su aprobación. El desayuno es bastante montañés, salchichas, requesón, mermelada de frutas del bosque casera.

Una vez desayunados y habillados empezaremos a conocer

El Parque Nacional de Bialowieza o también llamado Bialowieski Park Narodowy, es el parque más antiguo del país, e famoso por haber sido el lugar elegido para reintroducir al bisonte europeo en su hábitat natural. El parque protege una pequeña porción del llamado bosque de Bialowecia (Pusza Bialowieska), que se extiende a ambos lados de la frontera con Bielorrusia.

En su día, el puszca (bosque primario) se extendía a lo largo de cientos de kilómetros, pero actualmente se ha reducido a unos 1200 km2 repartidos a partes iguales entre Polonia y Bielorrusia. En el s. XV fue el coto de caza privado de los monarcas polacos,
Verdes prados y lugares de cuento de adas en el parque nacional de Bialowieza.
y más tarde, de los zares rusos. Durante la Primera Guerra Mundial, los alemanes talaron unos cinco millones de m3 de árboles. La progresiva colonización y explotación de su márgenes también han reducido la superficie del bosque y alterado su ecosistema. Aún así, este extenso bosque, amparado durante mucho tiempo por el mecenazgo real, ha conseguido conservar su núcleo prácticamente inalterado, y conforma la mayor extensión del bosque primigenio de la tierras bajas de Europa.

Al término de la Primera Guerra Mundial, la parte central del puszca fue declarada reserva natural, y en 1932 se convirtió oficialmente en parque nacional. Hoy tiene una superficie de 105 km2, de los que 47km2 son Patrimonio Mundial por la Unesco y están estrictamente protegidos. Por desgracia, la arboleda que queda fuera de los límites del parque sigue amenazada por la tala indiscriminada.

Lo primero que vamos a conocer es:

La Reserva de Bisontes, que para ello nos dejan bastante cerca con el autobús, la entrada al parque cuesta 5 slotys por persona, vamos menos de 1,5 euros. Aquí podemos ver los animales típicos de este bosque que están en semilibertad. Los bisontes son la principal estrella, pero están un poco feotes ya que están cambiando el pelo y parecen un sofá viejo.

Los tarpanes que son caballos pequeños y rechonchos con una franja oscura que recorre su lomo desde la cabeza a la cola. Son los primos hermanos del caballo salvaje que habitaba las estepas ucranianas y se extinguió en el siglo XIX. El caballo actual es el resultado de la cría selectiva, que se inició en la década de 1930, de una especie que conservaba los rasgos del animal original.

El Zubron, un cruce de bisonte y vaca que ha conseguido alcanzar un tamaño de hasta 1200 kg. Da un poco de pena, pues escasamente se puede mover entre el abundante barro. También podemos ver alces, jabalíes, lobos, venados, corzos y un escurridizo lince que no se deja ver mucho.

Al salir de la reserva, la excursión que se nos plantea es el sendero del Zebra Zubra ("costillas del bisonte"). La guía nos dice que se puede hacer aunque en el parque aconsejan que no pues está muy embarrado por las lluvias del mes de julio y las traviesas de madera resbalan. Propone también irse
Caminando por el Zebra-Zubra, Bialowieza. Polonia.
a dar una vuelta por el pueblo y a comprar fruta, que la gente por lo visto necesita. Nosotros nos decidimos por el "Zebra Zubra".
El recorrido es una senda que discurre por un bosque muy húmedo y de grandes árboles, mucho musgo, setas a tutiplén, hay zonas que tienen mucho barro, pero salvamos las dificultades y disfrutamos de este tipo de bosque pantanoso que no habíamos visto nunca. Al final de la excursión nos hacemos una foto del grupo de excursionistas del "Zebra zubra", y para colofón volviendo a nuestro hotel podemos observar una espectacular mariposa que se deja a hacer muchas fotos, mas tarde comprobamos que a esta mariposa se le llama pavo real.

Ahora toca comer, Dorota nos aconseja la sopa borovicova es decir sopa de boletus, en el hotel Zubrówka el más caro del pueblo. El maître, no se aclara, no hay manera de pedir cada uno lo nuestro, y cuentas separadas, al final falta dinero, hay una sola factura, y a pesar de que algunos hemos puesto algo más de dinero, Dorota se ha llevado la peor parte, ha puesto dinero y encima disgustada.

Teníamos bastante tiempo para comer pero con los líos tenemos que correr para dirigirnos a la zona protegida y el parque de Palacio, nuestra guía en italiano-español y traducida por Smec se llama Ágata, sigue faltando gente pues algunas se han ido a la siesta, y Dorota los trae a toda prisa,.

Parque del Palacio y Museo de Historia Natural.

El parque del Palacio se proyectó a finales del s. XIX como complemento a un espléndido palacio del zar ruso construido en 1894 sobre el emplazamiento de un antiguo refugio de caza de los reyes polacos. La iglesia ruso-ortodoxa, frente a la entrada es de la misma época. En la entrada hay un estanque y un obelisco de piedra que conmemora una cacería de bisontes liderada por el rey Augusto III de Sajonia en 1752 (el cómputo total de capturas fue de 42 bisontes, 13 alces y 2 corzos).

La avenida discurre colina arriba dejando atrás una puerta de ladrillo roja, el único vestigio del palacio del zar, que fue reducido a cenizas por los nazis en 1944. El espacio lo ocupa el Museo de Historia Natural, con unas maravillosas exposiciones de flora y fauna del parque, allí veremos como es una musaraña, pues los animales están disecados, un hormiguero,... La visita es bastante interesante, termina en la torre de observación que ofrece unas maravillosas vistas del robledal, el pueblo y la zona protegida.

Zona estrictamente protegida (ZEP)

Salimos del museo y nos tenemos que dividir en dos grupos para entrar en la Zona Protegida, el recorrido es de 3 horas, nosotros seguimos con Ágata y el resto se va con su marido italiano que también es guía. La gente empieza a taparse y a ponerse antimosquitos, ya que hay muchos
Grupo de Años-Luz. Los Dorota boys.
de ellos, a la familia de 4 los atacan por todos los sitios, a pesar de su pulsera anti-mosquitos, y demás pero aguantarán estoicamente, y casi sin protestar sobre todo Sebas, el padre.

La ZEP es la parte más antigua del parque con una superficie de 4.750 Ha, está bordeada al norte y al oeste por los pantanosos ríos Hwozna y Narewka y al este por el Parque Nacional del Bosque Primigenio e Bielawiezskaja (Bielorrusia).

Dentro del pantano el terreno es llano, con algunas zonas de humedales, los bosques son robles, hojarazos, píceas y pinos. Los árboles más antiguos alcanzan medidas espectaculares, inéditas en otras zonas, hay píceas de 50 m de altura y robles con troncos de 2 m de diámetro, algunos de más de 500 años. Hay muchos animales, aunque sólo veremos algunos ciervos a la salida, alces, venados, corzos, jabalíes, linces, lobos, castores, bisontes, búhs, grullas, cigüeñas, 9 tipos de pájaros carpinteros.

También por nuestra cuenta hemos visto muchas setas, las mixomicetes o ramarias, y un caracol enorme. Nos ha llamado la atención el gran silencio que existe, no se oyen los pájaros aunque se ven los agujeros de los pájaros carpinteros. Los árboles que mueren no los quitan el sitio, nos dejan para que sirvan de abono al resto.

Ya en el hotel, una ducha rápida y bajamos a pagar a Dorota: la fruta, la bebida del primer día, la barbacoa de mañana y nos vamos a cenar volando pues pensamos que cierran a las nueve. El restaurante es El Polska, es un sitio moderno, que los guías no conocen pero que nuestras amigas Manana y compañía nos han recomendado, pues ellas ya lo habían probado al mediodia.

Nuestro amigo Emilio, el profe de gimnasia, también está pagando y yo creo que se quería unir, pero como su mujer no está y no nos dice nada, nos vamos sin ellos, y al día siguiente nos dice que le hubiese encantado de venir pues sólo cenan fruta. El Polska es un restaurante como de nueva cocina, la carta está en inglés y polaco, con la hoja diccionario de polaco de Zemec pedimos: sopa de boletus, está vez será más crema, ensalada de queso, pollo para compartir y pastel casero, regado por unas maravillosas cervezas. La verdad que está todo muy bueno y bien servido. También se han animado a venir las chicas de Zarauz:
La montaña sagrada de Grabarka, es el centro de peregrinaje ortodoxo más grande de Polonia.
Jeru, Mari Tere y Gema, y luego han comentado que estaba bastante bien.

Damos una vueltecita por el pueblo pero está todo cerrado, lo que creemos que es la plaza del pueblo, no es más que un pequeño mercadillo, aquí no celebran las fiestas en la calle sino en casa.

5 de agosto de 2011

Hoy nos proponen una ruta llama de unos 12 kilómetros, por un bosque más seco. Primero llegamos a las Piedras de la energía y allí estamos cogiendo energía, será para evitar los mosquitos. Seguimos hasta un centro de interpretación que todavía no está abierto, para pasar por el final del pueblo con sus casitas de madera y jardines Para al final llegar al hotel Carska, situado en la antigua estación de trenes del zar. Allí tomamos algo, con unos cacahuetes, pues se sienta con nosotros la chica que se parece a mi tía Isabel, que tiene una pájara horrible, y quiere olivas o algo parecido.

La comida hoy será también algo típico de la zona, bisonte, para Carlos Gulash y unos pierogis dulces.

Hoy da tiempo de una siesta antes de visitar los Robles Reales. Estos robles son ejemplares de unos cuatro siglos de antigüedad. Cada uno tiene el nombre de un monarca lituano o polaco, el más grande de 5,1 de circunferencia, 40m de altura y 450 años de antigüedad, se llama Stefan Batory. Es una senda y no nos dejan tocar los robles, pero cometemos una pequeña infracción y abrazamos el último.

De allí nos vamos a hacer una barbacoa. Las barbacoas en Polonia son muy curiosas, pues es una hoguera, y allí se asan sobre las llamas las salchichas pinchadas en unos palos de madera. Se le paga a un señor por hacer la hoguera y encenderla, y por la comida, pero nuestra guía ha dicho que las compraba ella y ha dejado sin salchichas a todo el pueblo.

Volvemos al hotel, y se preparan las bicis para la excursión nocturna para ver bisontes.

6 de agosto de 2011

Hoy madrugamos bastante, a las 6,30 horas, luego hasta nos sobra tiempo. En el salón, nos reciben con un crêpe de manzana a cada uno, debe ser como despedida. La verdad que la gente se quejaba de que había bichos en las habitaciones por las pieles pero a nosotros nos ha encantado, no se si será por nuestros repelentes tanto en spray
Igenioso parking de bicis en la antigua estación de trenes del Zar. bialowieza. Polonia.

como eléctricos pero hemos salido con 4 picaduras Carlos y yo 2 pero que no me han hecho reacción.

El día hoy se nos va a hacer muy pesado pues nos vamos a Cracovia y son muchas horas. Pero haremos algunas paradas bastante interesantes.

La montaña sagrada de Grabarka, es el centro de peregrinaje ortodoxo más grande de Polonia. Tiene una iglesia, un convento de monjas, una residencia de ancianos y todo ello rodeado de muchas cruces de madera y tumbas. Y a la entrada una fuente cuya agua conserva la salud.

La historia de la cruces de Grabarka se remonta a 1710, cuando una epidemia de cólera asoló a esta región. En estas, los desesperados lugareños recibieron una señal divina: debían construir una gran cruz y llevarla a un altozano cercano. Los que así lo hicieron escaparon de la muerte, y al poco tiempo la epidemia remitió. La colina se convirtió en un lugar milagroso, se erigió una iglesia en acción de gracias. Desde entonces, los peregrinos llegan a este lugar para clavar sus cruces (hay unas veinte mil de distintos tamaños y formas) junto a la original.

La fiesta más importante de Grabarka es el Día de la Transfiguración del Salvador, que es el 19 de agosto. Estos días veremos por las carreteras a muchos peregrinos que se dirigen hacia allí.

Las horas pasan en el bus y el hora de comer, la siguiente parada será en un pueblecito llamado Kazimierz Dolny.

Kazimierz Dolny está a las orillas del Vístula, rodeado de un frondoso paisaje, y sus panaderos hornean un pan con forma de gallo. Nosotros bajamos del autobús, y nos dirigiremos al pueblo por la orilla del río, hace calor pero es un paseo bonito.

Historia de
Kazimierz Dolny
El primer rastro de un asentamiento del que se tiene constancia en la zona es el de un claustro de madera junto al Vístula en 1181. El pueblo fue fundado oficialmente en el s. XIV por el rey Casimiro III el Grande, que construyó un castillo y le concedió su fuero municipal. Fue llamado Kazimierz Dolny (de bajo) para diferenciarlo de Kazimierz, más arriba del río y hoy absorbido por Cracovia.

Kazimierz Dolny se posicionó como importante centro del comercio gracias al grano, la sal, la madera y los bueyes, que se enviaban a Gdansk y más lejos
Antigua estación de trenes del Zar. bialowieza. Polonia.
para su posterior explotación. Durante los s XVI y XVII, especialmente prósperos, se construyeron espléndidas mansiones y graneros. En 1630, su población superaba los 2500 habitantes.

Los buenos tiempos tocaron a su fin con la invasión sueca, la Gran Guerra del Norte y, más tarde, con la epidemia de cólera de 1708. El desvió del cauce del Vístula hacia el oeste aceleró el proceso de decadencia económica, y en el s. XIX cedió su preponderancia comercial y cultural a Pulawy.

A finales del s. XIX se intentó recortar en un importante centro turístico, pero las dos guerras mundiales se interpusieron. Desde finales de la Segunda Guerra Mundial (en la que pereció toda la comunidad judía de la población), las autoridades no han escatimado esfuerzos para recuperar su antiguo esplendor. El pueblo tiene 4000 habitantes y más de un millón de visitantes al año.


En el pueblo veremos la plaza, que está rodeada de bonitas casas, con un pozo en el centro, y mercado de un poco de todo. Como no hay mucho tiempo nos decidimos por subir a la montaña de la Tres Cruces, se dice que tienen que ver con la peste. Después de subir por un montón de escalones, te cobran 1 zloty, pero ya que estás arriba... Por el camino vemos la antigua sinagoga pero hay que pagar con lo que casi lo dejamos, el castillo está en obras con que tampoco lo vemos.

Ahora es hora de comer, nos han recomendado varios sitios, pero nosotros vamos a probar por nuestra cuenta en un pequeño restaurante donde intentamos en inglés pero nada, Carlos saca la chuleta de polaco: bigos (guiso de col y carne) y yo gracias a señalar con el dedo un filete de pollo empanada conseguimos comer, y para postre unos pierogis dulces con salsa de arandanos.

Va siendo hora de volver, no sin antes ver los panes que hacen con forma de gallo, y en vez de comprar uno pues ya hemos comido, compramos una bonita camiseta para Carlos y un colgante con forma de manzana para mi. Volviendo hacia el autobús, Dorota ve nuestras compras y me dice -¿no podías esperar a Varsovia?, pero luego me dice -bueno es bonito.

Seguimos kilómetros y kilómetros hacia Varsovia... El profe de gimnasia, le pregunta a Carlos que está con el Navegador entre manos ¿Carlos, cuánto falta?

Por fin entramos en Varsovia, llegamos al Hotel Wyspianski, por fuera es muy soviético pero por dentro está remodelado, y es super céntrico. Al sacar las maletas alguien se ha encontrado una mochila verde de Unicaja, y nadie la recoge, empiezan a mirar que hay, platos, comida... Carlos se da cuenta de que se ha dejado su cartera en el bus y va corriendo a buscarla, mientras yo espero la llave de la habitación. Llega Carlitos, ¡menos mal, estaba en la malla del asiento!!!!!!!, ya tranquilo
Elegante cafetera en la antigua estación de trenes del Zar. bialowieza. Polonia.

se pone a hablar con Smec de los judíos pero lo cortan y se quedan con las ganas de seguir hablando. Dorota nos da el tiempo justo para dejar la maletas y llevarnos a cenar a un sitio judío que es muy barato donde se cenan ensaladas. Pero antes de llegar al restaurante nos enseñan la calle Florianka, donde están los kantor, una cafetería muy famosa, y los bares de jazz, luego pasamos por la Plaza principal de Cracovia que es muy bonita.

A dormir y mañana a descubrir:

Cracovia

Recién cumplidos los 750 años, en 2007, Cracovia es, de lejos, la ciudad más atractiva de Polonia. La que fuera durante cinco siglos capital del reino de Polonia ha llegada hasta el presente hecha toda una joya gótica y renacentista. Como además salió asombrosamente intacta de la Segunda Guerra Mundial, ninguna otra gran ciudad del país ofrece tantos monumentos, edificios históricos y número de obras de arte (unos 2,3 millones de piezas registradas).

El castillo de Wawel es de visita obligada. Sin embargo, es el casco antiguo, con sus elevados templos góticos y la descomunal Rynek Glowny (plaza del mercado principal), la más grande del país, lo que más fascina a la mayoría de los visitantes. Tocando al mismo se halla el antiguo barrio judío de Kazimierz, cuyas silenciosas sinagogas reflejan la tragedia de su pasado reciente.

La ciudad está asimismo bien provista de atracciones y diversiones más modernas, con cientos de restaurantes, bares y clubes ocupando sus antiguas bodegas y estrechas callejuelas.

Las primera huellas de la existencia de Cracovia se remontan hacia el s.VII. El primer documento escrito sobre ellas data de 966, cuando un judío sefardí de Córdoba, llamado, Abraham ben Jacob, visitó la ciudad y la mencionó en su crónica como un centro comercial llamado Krakwa,

En el año 100 se convirtió en sede episcopal y 38 años después, en capital del reino de los Piast. En el s. XI se construyeron el castillo de Wawel y varias iglesias, aumentando el tamaño y poderío de esta ciudad nacida alrededor de la colina de Wawel.

Los tártaros la arrasaron incendiándola en 1241, pero en 124¡57 ya se había trazado la cuadrícula del nuevo centro con una gran plaza del mercado en medio.

Cracovia cobró importancia en 1364 cuando el rey Casimiro el Grande, generoso mecenas de las artes y la erudición, fundó la Academia de Cracovia, que después se llamaría Universidad Jagellona, la segunda universidad centro europea después de la de Praga, que la precedió en solo cuatro años.

El auge económico y cultural de Cracovia propició una época dorada durante los siglos XV y XVI: su entrada en la Liga Hanseática atrajo a los artesanos y florecieron las ciencias y la cultura; en la década de 1490,
aquí estudió Nicolás Copérnico, que luego desarrollaría su visión heliocéntrica del universo; y su población supero los treinta mil habitantes.

Pero no todo iba tan bien el ciudad real. En 1596, el rey Segismundo III trasladó la capital a Varsovia, aunque Cracovia siguió siendo sede de las coronaciones y entierros reales. Las invasiones suecas, que comenzaron en 1655, aceleraron su decadencia, y a finales del siglo su población menguó hasta los diez mil habitantes. Tras el tercer Reparto de Polonia en 1795, Cracovia pasó a formar parte de la provincia austriaca de Galitzia.

La ciudad gozó de una razonable libertad cultural y política bajo la autoridad austriaca, y al acabar el s. XIX era un importante centro de la cultura polaca y la capital espiritual de un país que oficialmente no existía. Fue aquí donde nació en la década de 1890 el movimiento artístico y literario de vanguardia "Joven Polonia" y donde surgió el movimiento independentista nacional, semillero de las Legiones Polacas comandadas por Józef Pilsudski.

Al estallar la Segunda Guerra Mundial, tenía 260.000 habitantes, 65.000 de ellos judíos. Como sucedió en otras ciudades del país, los nazis encerraron a los judíos en un gueto y los deportaron a campos de trabajo y exterminio; para la mayoría sería su último viaje. Aunque los alemanes la saquearon a conciencia, Cracovia no fue escenario de combates ni bombardeos de importancia, lo que la convierte en la única gran ciudad de Polonia que conserva su aspecto y arquitectura antiguos.

Al acabar la guerra, el régimen comunista abrió un enorme centro siderúrgico en el recién creado barrio de Nowa Huta, 10 km al este del casco antiguo, con el propósito de quebrar el tradicional carácter intelectual y religioso de la ciudad. Pero el éxito de esta ingeniería social no fue tan grande como su imprevista consecuencia, el desastre ecológico. La lluvia ácida y los gases tóxicos comenzaron a afectar a los monumentos que habían resistido a las distintas invasiones.

7 de agosto de 2011

Hoy nos levantamos, y tenemos un plan un poco duro el campo Auschwitz, al que no teníamos intención de ir, pero al final nos hemos decidido.... Y luego por la tarde a las minas de Wieliczka.

Campo
La Iglesia ortodoxa rusa y católica polaca, es una historia de conflictos políticos y religiosos, considerado el primero de ellos el combate entre el ejército polaco-lituano y el ejército del zar en el siglo XVII.

de Auschwitz-Birkenau

Yo creo que a ninguno de los dos nos llamaba la atención ir, pero una vez allí te das cuenta de muchas cosas y de lo animales que puede llegar a ser un ser humano.....(sin insultar a los animales).

El campo de Auschwitz se intento destruir cuando se retiraron los nazis, pero unos trece de los 30 módulos carcelarios que tenía el complejo se han conservado y hoy albergan distintas exposiciones, tanto generales como dedicadas a las víctimas por motivos de raza o procedencia.

Durante el régimen comunista, el museo de Auschwitz-Birkenau se concibió como una exposición antifascista, dejando a un lado el hecho de que la mayoría de las víctimas fueron judías y prestando una atención excesiva a los polacos que murieron en el campo. Hoy en día, el enfoque ha cambiado y el bloque 27, antes dedicado al "sufrimiento y la lucha de los Polacos", se acota más precisamente como el lugar del "martirio de los judíos".

Desde el centro de visitantes, se accede al campo, cercado por alambrada, a través de una puerta donde se puede ver la cínica inscripción "Arbeit Macht Frei" (El trabajo lleva a la libertad). Después de ver las exposiciones de los módulos carcelarios, donde hay urnas con cenizas, fotos de personas que iban hacia la muerte o parecían ya la muerte, montones de maletas, zapatos, pues todo valía. Se continúa hacia la cámara de gas y el crematorio.

El campo fue liberado por las tropas soviéticas el 25 de enero de 1945.

Después de visitar Auschwitz nos dirigimos al otro campo Birkenau. Primero subimos a la famosa estación que sale en la película "La lista de Shindler", desde allí podemos contemplar con horror el montón de torres de los crematorios y el final de la vía de un viaje sin retorno.

En el campo de Birkenau es donde realmente tuvo lugar la tortura y el asesinato de más de un millón de judíos. Su enorme extensión (175) pone a las claras su macabro propósito. Contaba con más de 300 barracones para prisioneros (en realidad eran establos con capacidad para 52 caballos donde se hacinaban 300 personas) y 4 enormes cámaras de gas (donde les decían a los prisioneros que se iban a duchar cuando llegaban) con sus respectivos crematorios. Cada una podía asfixiar a 2000 personas a la vez, y había montacargas eléctricos que conducían sus cadáveres directamente a los crematorios. El campo con capacidad para doscientos mil reclusos, a menudo estuvo completo.

Pese a que durante su retirada los nazis destruyeron gran parte de Birkenau, las dimensiones del complejo (cercado
por largas alambradas y torres de vigilancia hasta donde alcanza la vista) impresionan.

Hemos visto un barracón y las letrinas. Por lo visto trabajar en las letrinas era un buen destino, con todo lo que ello conllevaba. Pero quizá lo más impresionante ha sido ver un batallón israelí que iba encabezado por unas señora mayor que lo más segura estuvo aquí bien ella o sus familiares...También impresiona ir hasta el final que es un bosque donde se escondían más crematorios y un lugar para agrandar el campo.

Volvemos a Cracovia en el autobús algo callados y reflexivos. Nos devuelve un poco a la realidad el conocimiento de que Dorota está cansada pues nos ha traducido todo el rato y ahora tiene que recoger el dinero de la excursiones, cosa que le supera mucho. Rosa, la chica que se parece a mi primo Jesús y a nuestra doctora Blanca, ayuda a las cuentas y hoy todo sale perfecto.

Llegamos por fin a Cracovia, con 3/4 de hora para comer. Decidimos comer en el hotel para que no de tiempo y nos podamos refrescar, pues ha sido una mañana de angustia y calor. Carlos se inclina por una sopa borovicova, y yo por un plato de pasta que está bastante bueno, lo único que falla es el agua que tiene gas aunque ponga que es natural. Subimos a la habitación, nos lavamos los dientes y cambiamos de ropa pues nos vamos a las mina de sal. Cuando bajamos la gente, como el profe de gimnasia y demás están protestando porque tienen calor y han comido en un chiringuito a toda prisa y a pleno sol, ¡menos mal, que la experiencia nos ha valido de algo y nosotros estamos fresquitos!.

Minas de sal de Wieliczka

Llegamos a toda prisa ya la entrada tiene hora. Hay que taparse pues dentro de la mina se está a 14º pero yo estoy en la gloria en camiseta, todo sea que me cueste un resfriado. Se nos unen unas peregrinas para poder oír las explicaciones en español. Estas peregrinas nos cuentan que llevan como un mes por Ucrania y otros países por el morro y siguen hasta mañana que se van a Madrid para preparar las jornadas mundiales de la juventud.

A unos 14 km de Cracovia están las profundísimas Minas de sal de Wieliczka. Llevan 700 años funcionando y son visitables. En 978, la UNESCO las declaró Patrimonio Mundial. Se trata de un inquietante
mundo de pozos y cámaras de sal enteramente esculpido a mano. Estas minas son famosas por las propiedades conservantes y curativas de su microclima. A 135 m de profundidad hay una zona sanitaria donde se tratan afecciones alérgicas crónicas en estancia que incluyen pasar una noche allí abajo.

El laberinto tiene unos 300 km de túneles, que se distribuyen en 9 niveles, el más profundo a 327 m bajo tierra. Se visitan 3 niveles, caminando durante 3 horas por corredores y salas de sal gema. Algunas se han convertido en capillas, con retablos y figuras, mientras que otras se han adornado con estatuas y monumentos, todo ello labrado en la sal.

La joya del lugar es la elaborada capilla de Santa Kinga, más bien una iglesia. Es de 54 por 18 m de planta y 18m de altura. Todo en ella es de sal , desde los candelabros a los retablos. Para completar este tempo se necesitaron 30 años, y se excavaron 20.000 toneladas de sal gema. De vez en cuando se celebran misas y conciertos. También destacan el lago salado de la cámara de Eram Barcas, cuyas aguas contienen 320 g de sal por litro, y la cámara de Stanislaw Staszic de 36 m de altura y con un ascensor panorámico.

Llegamos a final del recorrido y la gente no quiere continuar viendo el museo de sal, subimos por un ascensor claustrofobico. Queremos comprar agua, pero no hay forma de comprar ni cola-cola, ni cerveza ni agua..., todas las máquinas no funcionan, los bares de camino al autobús están cerrados, pero....... por fin un chiringuito ya llegando al bus.

Una vez en el hotel, nos descansamos un poco, una ducha y nos vamos a cenar. La cena es una pizzería con jardín interior, muy bonita y romántica aunque la luz brilla por su ausencia, hay una camarera que nos habla en español, nos dice que estuvo en julio en Alicante, y que le llovió como si estuviera en Polonia.

Después de cenar recorremos un mercadillo que hay en una plaza, en un puesto de vinos nos ofrecen vino de Oporto, lo probamos y compramos un chupito, está bueno y es barato. Recorremos la Calle Florianska hasta llegar a la muralla, nos paramos en el Café Michalika y en un lugar de jazz, pero el primero están a punto de cerrar y en el del jazz no hay nadie y cobran por entrar. Seguimos el paseo decididos a
tomar algo en un velador, pero están cerrando y además empieza a llover, volvemos al hotel al descanso reparador, y quizá esta noche nos cuesta un poco dormirnos pensando en Auschwitz.


8 de agosto de 2011

El tiempo parece que hoy no va a ser muy bueno, esta noche ha llovido y por la mañana está nublado.

Hoy toca la visita a Cracovia, cuyo casco antiguo fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1978. Nuestra guía se llama Beata, y es una chica joven que ha estudiado en Santiago de Compostela y habla aunque bajito bastante bien el español.

Tomamos la directa:

- Basílica de Nuestra Señora o Santa María o Mariacki. Es una iglesia de estilo gótico, adyacente a la plaza del mercado principal, de la antigua capital de Polonia.
Comenzada en 1355 por los vecinos de Cracovia para rivalizar con la Catedral de Wawel, la construcción hecha de ladrillos duró todo el siglo XIV con tres naves y dos torres cuadradas que fueron acabadas en los años 1400 y 1406. La más alta (80 m), acaba con un casco gótico puntiagudo y fue adornada por una corona dorada en el 1666. Desde la parte superior de esta torre cada hora un trompetista toca el Hejnal mariacki, una melodía tradicional polaca se transmite a mediodía a través de la radio, y en todo el país. Esta tradición se hace para conmemorar que en el siglo XIII un trompetista fue asesinado por un disparo en la garganta mientras hacía sonar la alarma antes de que llegara una invasión mongola. Por esto se la conoce como la torre Hejnal. La torre más baja (69 m) a la cual se le añadió un elemento renacentista en el siglo XVI sirve como campanario de la iglesia.
En la fachada principal hay un pórtico barroco pentagonal diseñado por Francesca Placidi construido en el siglo XVIII.
El interior aloja dos piezas de renombre esculpidas por Veit Stoss. Un retablo de madera, el más grande de toda Europa, tiene 12 m de longitud y 11 de alzada, y fue tallado entre 1477 y 1489, y también cuenta con un gran crucifijo de arenisca.
Se puede ver una placa conmemorativa en honor a Juan Pablo II, que fue arzobispo de la ciudad antes de ser papa.

Como es hora de misas la visitaremos por dentro nosotros por nuestra cuenta.


La Plaza del Mercado de Cracovia (Polaco: Rynek Glówny w Krakowie) es la plaza más importante de Cracovia y de Polonia, se sitúa en el casco antiguo de Cracovia, en el centro de la ciudad. Su origen se remonta al siglo XIII, y tiene alrededor de 40.000 m² (430.000 pies cuadrados). Siendo la plaza medieval más grande de Europa 1
La "Rynek Glówny" es una amplia plaza rodeada de casas antiguas e históricas (kamienice), palacios e iglesias. El centro de la plaza está dominado por el Sukiennice (en su interior, entre
Auschwitz, se accede al campo, cercado por alambrada, a través de una puerta donde se puede ver la cínica inscripción "Arbeit Macht Frei" (El trabajo lleva a la libertad).
otras cosas, hay un museo dedicado a Prusia), reconstruida en 1555 en estilo renacentista, rematada por un bonito ático o parapeto polaco, decorado con máscaras talladas. A un lado de la Sukiennice está la Torre del ayuntamiento (Wieza Ratuszowa), en el otro lado se localiza la iglesia del siglo 10 de San Wojciech (San Adalberto) y a su lado desde 1898 el monumento a Adam Mickiewicz. Por encima de la plaza resaltan las torres góticas de la basílica de Santa María (Kosciól Mariacki).

La función principal de la plaza del mercado era el comercio. Después de que la ciudad fuese destruida por la invasión de los mongoles en 1241, la Plaza de Armas fue reconstruida en 1257 y su papel comercial se amplió con la ubicación de derechos a la ciudad por el príncipe de Cracovia y Gran Duque de Polonia Boleslao V el Casto. La Plaza de Armas fue diseñada en su estado actual, con cada lado repitiendo un patrón de tres, espacios uniformes y calles en ángulo recto hacia la plaza. La excepción es la calle Grodzka que es mucho más antigua y se conecta con la Plaza de Armas del Castillo de Wawel. Originalmente, la plaza estaba llena de puestos de mercado, bajo los edificios administrativos y había una carretera de circunvalación a su alrededor. Fue el rey Casimiro III el Grande, quién construyó el Sukiennice original de estilo gótico y el Ayuntamiento que ocupó casi una cuarta parte de la plaza. Cracovia fue la capital del Reino de Polonia y miembro de la Liga Hanseática y la ciudad floreció como una metrópoli europea importante.
Además de sus funciones de comerciante original, la Plaza de Armas fue testigo de muchos acontecimientos históricos, y se usó para clasificar las ejecuciones públicas de los prisioneros detenidos en la ciudad. Era un lugar de ceremonias regias como parte del Camino Real (Droga Królewska), frecuentado por diplomáticos y dignatarios que viajan al castillo de Wawel. En 1364 el rey Casimiro celebró el Congreso Pan-Europeo de Cracovia allí. El 10 de abril de 1525, Alberto I, duque de Prusia pagó el Homenaje de Prusia a Segismundo I el viejo rey de Polonia y Gran Duque de Lituania al aceptar a los reyes polacos. En 1514, el duque Konstanty Ostrogski de Lituania celebró un desfile de la victoria sobre la plaza y en 1531 el noble Jan Tarnowski celebró
En el campo de Birkenau murieron mas de un millón de personas. Contaba con más de 300 barracones para prisioneros y 4 enormes cámaras de gas, con sus respectivos crematorios.
otra victoria en las guerras Moscovitas. Jan III Sobieski, rey de Polonia y Gran Duque de Lituania, también celebró allí su victoria sobre el Imperio Turco en la batalla de Viena de 1683.
En 1596 el rey Segismundo III, de la casa sueca de Vasa, trasladó la capital de la Commonwealth polaco-lituano de Cracovia a Varsovia. Cracovia siguió siendo el lugar de las coronaciones y funerales reales. El 24 de marzo de 1794, en la plaza Rynek Glówny, Tadeusz Kosciuszko anunció el levantamiento general y asumió los poderes del comandante en jefe de las fuerzas armadas polacas, a partir de la Insurrección de Kosciuszko. En 1848, en la primavera de las Naciones Unidas, los civiles se enfrentaron con el ejército austriaco y fue allí, al lado de Ratusz, las águilas austriacas se amontonaban como un símbolo de recuperar la independencia en 19182 . Durante la ocupación de Polonia por la Alemania nazi de la Plaza pasó a llamarse Adolf Hitler Platz y el monumento a Adam Mickiewicz fue destruido junto con las placas conmemorativas históricas tomadas de los edificios y de la Plaza del Mercado. Después de la guerra el monumento fue reconstruido. En 1978 la UNESCO incluyó la Plaza de Rynek Glówny como parte del casco antiguo de Cracovia y en la lista de Patrimonio de la Humanidad. El 21 de marzo de 1980, en tiempos de tensión política y el período previo a la declaración de la ley marcial en Polonia, Walenty Badylak, un panadero jubilado y veterano de guerra del Ejército Nacional de Polonia se prendió fuego encadenado a un pozo en la Plaza de Armas. Badylak estaba protestando por la negativa del gobierno comunista de reconocer el crimen de Katyn en la guerra. La Plaza de Armas fue el centro en la organización de manifestaciones en masa del movimiento Solidaridad.

La Rynek Glówny está rodeada por edificios antiguos de ladrillo (Kamienica) y palacios, la mayoría de ellos de hace varios siglos. La mayoría de los edificios han adquirido un aspecto neoclásico con el tiempo, pero las estructuras básicas son mayores y se puede ver en sus puertas, detalles arquitectónicos e interiores. Las amplias terrazas medievales de los edificios son utilizadas como bares, restaurantes y cabarets. Muchos restaurantes y cafés de la plaza están en línea. Uno de los más renombrados, Pod Palma
en el Palacio Krzysztofory, fue inaugurado en 1876 por Antoni Hawelka, un proveedor de la corte imperial de Viena y en la parte superior del edificio se encuentra la sede del Museo Histórico de Cracovia4 . Entre los muchos lugares con vocación turística también está el Centro Internacional de Cultura. Probablemente el más famoso de los establecimientos más antiguos es el restaurante del Wierzynek, recordado por la gran fiesta de 1364 que, según la leyenda, se prolongó durante veintiún días y ayudó a llegar a un consenso entre los monarcas de Europa.
Entre los monumentos de la plaza están el Sukiennice, originalmente diseñado en el Siglo XIV como un centro de comercio de tejidos, que fue destruido por el fuego en 1555 y reconstruido en el estilo renacentista actual por Giovani il Mosca de Padua. Las arcadas se añadieron en el siglo XIX. La planta baja se utiliza continuamente para el comercio con sus tiendas de recuerdos y cafeterías; arriba se encuentra la Galería del Museo Nacional. Otro hito es la Basílica de Santa María con su altar de Wit Stwosz, una iglesia gótica de ladrillo construido en el siglo XIV sobre las ruinas de una iglesia anterior destruida por las incursiones tártaras de 1241. En las inmediaciones de la Plaza del Mercado se puede escuchar a la heynal, que suena cada hora desde la torre más alta de la Basílica de Santa María. Otros puntos de interés son la iglesia de San Adalberto, Torre del ayuntamiento y el monumento a Adam Mickiewicz.
Desde su creación, la altura de la plaza del mercado ha aumentado, en algunos lugares por más de 5 metros. Debajo hay grandes sótanos, el más famoso de los cuales es la vaina Piwnica Baranami. Muchas bodegas se transforman ahora en bares y restaurantes, mientras que otros incluyen al teatro Maszkaron y el museo arqueológico pequeño en el sótano de la iglesia de San Adalberto. Hay pasajes que une algunos de los sótanos, como el que une la Torre del Ayuntamiento con el Sukiennice. El Sukiennice dispone de una sala poco conocida de comercio, de 100 metros de ancho y 5 metros de alto. Cerca de la calle Sienna hay otra sala subterránea (Kramy Bogate), con 12.900 m² de área.

Collegium Maius
Es una parte de la Academia de Cracovia (ahora Universidad Jagellona). Es el edificio universitario más antiguo de Polonia y uno de los mejores ejemplos de arquitectura gótica cracoviana del siglo XV. Posee un magnífico porticado y en el hay un reloj del que salen muñecos que visitaremos a las 5 de la tarde por nuestra cuenta. Colérico fue alumno de esta universidad.
Después pasamos por la Iglesia de los jesuitas, están en misa y tenemos que verla por nuestra cuenta. Tiene unas bonitas vidrieras y cerca está un edificio donde se alojaba Juan Pablo II, y se asomaba desde una ventana para saludar
Basílica de Nuestra Señora o Santa María o Mariacki. Cracovia. de estilo gótico, adyacente a la plaza del mercado principal.
a los jóvenes. Por lo visto el nuevo papa ha intentado lo mismo y la idea no ha sido muy bien acogida.

Seguimos viendo iglesias góticas, el instituto Cervantes, la residencia de los cardenales donde vivió Juan Pablo II hasta que llegamos al castillo y la catedral de Wawel después de una pequeña cuesta pues están en la colina de Wawel.
La colina de Wawel es un verdadero símbolo nacional. Fue sede real y de la corte durante más de cinco siglos, prácticamente desde el nacimiento del estado polaco, y conservó gran parte de su poder simbólico incluso después de perder la capitalidad a favor de Varsovia. Hoy es el silencioso custodio de un milenio de historia nacional y el lugar más visitado del país.
Catedral de Wawel
La catedral de Wawel, de nombre completo: Basílica de la catedral de San Estanislao y San Wenceslao, es el santuario nacional de Polonia, en la ciudad de Cracovia. Tiene una historia de 1.000 años y era el lugar de coronación tradicional de los monarcas polacos. Es la sede de la archidiócesis de Cracovia. La catedral se encuentra sobre el cerro de Wawel que protege también el castillo real. Durante siglos, Wawel fue el centro del poder eclesiástico y monárquico de Polonia. La primera catedral, de la cual los vestigios son relativamente poco numerosos, fue construida tras la institución del obispado de Cracovia en el año 1000. Destruida aproximadamente unos 150 años más tarde, fue reedificada en la primera mitad del siglo XII. La catedral fue incendiada en el 1305. El rey Ladislao I el Breve decidió reconstruirla en estilo gótico. Fue el primer monarca coronado y enterrado en esta catedral.
Los reyes y obispos de Polonia fueron modificando esta catedral, sus capillas y su decoración a lo largo de la historia conforme a los estilos y gustos de la época. Hoy, la catedral es uno de los monumentos históricos polacos más importantes. Está inscrita (junto con todo el centro histórico de Cracovia) en la lista del patrimonio de la Humanidad de la Unesco.
Capilla de Segismundo

La Capilla de Segismundo (Kaplica Zygmuntowska en polaco) es una de las piezas más notables de la arquitectura de Cracovia. Construido como una tumba capilla del último Jagellón, muchos historiadores de arte lo han definido como el ejemplo más bello al norte de los Alpes del renacimiento toscano. Financiada por el rey Segismundo I el Viejo, la capilla fue construida entre 1519 y 1533 por Bartolomeo Berrecci. La capilla, con base cuadrada con una cúpula dorada, aloja las tumbas del rey fundador Segismundo, así como la del rey Segismundo II Augusto Jagellón y Anna Jagiellonka. El diseño de las esculturas internas, estucos y pinturas fue hecho por algunos de los artistas más célebres de la época, incluyendo el arquitecto mismo, Georg Pencz,
Barrio judío de Kazimierz. Cracovia.
Santi Gucci y Hermann Vischer. De la capilla de Segismundo el Viejo, trazada por Berrecci, se ha dicho que sería "el ejemplo más puro de arquitectura renacentista fuera de Italia".

El Castillo Real de Wawel ha sido residencia de la mayoría de los reyes de Polonia. En su origen era un castillo de estilo gótico, aunque fue profundamente reformado entre 1506 y 1537 bajo la dirección de arquitectos italianos. Es un edificio de tres plantas, adornado con arcadas, formado por cuatro alas que rodean un patio central. Entre la multitud de obras de arte que alberga, destaca una colección de tapices elaborados en Bruselas en la segunda mitad del siglo XVI; de un total de 356 tapices sólo 136 se conservan en la actualidad.
En el castillo hay una pared con unas vibraciones especiales, que tocamos y nos apoyamos.
Es el famoso chakra de Cracovia.

Hace mucho tiempo, Shiva lanzó siete piedras mágicas hacia siete partes del mundo, y una de ellas aterrizó en Cracovia. Los lugares que habían sido golpeados comenzaron a irradiar la energía del dios. Esto es lo que cuenta la leyenda, pero de acuerdo a los pensadores esotéricos hindúes, estos siete lugares son en realidad centros de energía sobrenatural, y tienen fama de infundir fuerzas extraordinarias. Los centros, conocidos como chakras, están relacionados con siete cuerpos celestes que incluyen: Dehli (la Luna), Delfos (Venus), Jerusalén (el Sol), Cracovia (Júpiter), la Meca (Mercurio), Roma (Marte) y Velehrad (Saturno). Los siete chakras tienen sus equivalentes siete centros espirituales de poder en el cuerpo humano.

El chakra de Cracovia reside en Wawel, en la esquina noroeste del patio del castillo real. Se piensa que se encuentra centrado en el presbiterio de la Iglesia de San Gereón, considerada como la primera catedral de Wawel y fundada en 1020. Tan solo los cimientos y la cripta de esta iglesia han llegado a nuestros días, pero no pueden ser visitados por los turistas. Según se cuenta, la piedra sagrada que, como cuenta la leyenda, se encuentra aquí, no solo produce energía que hace renacer las fuerzas dadoras de vida, sino que también protegen a la ciudad de desastres (como ocurrió cuando la salvó de la destrucción en la Segunda Guerra Mundial).

La historia del chakra de Wawel es tan esotérica como el chakra en sí mismo. No se sabe si los reyes tenían conocimiento del lugar sobre el que estaban viviendo -al menos no hay documentos históricos sobre ello-. En el siglo XIX, Wawel se estaba convirtiendo en un lugar legendario, comparado a veces a la Acrópolis o a Sión, pero esto se debía más a su importancia como símbolo espiritual de Polonia, en tiempos en los que el país no existía formalmente, más que a ser una fuente de energía sobrenatural.

Esta Caja de Pandora
Preciosa costurera. Polonia
de la polémica fue posiblemente abierta por un viajero hindú que visitó Cracovia a comienzos de los años veinte del siglo pasado, y por alguna razón, mostró un curioso interés en los restos de la Iglesia de San Gereon. Los años venideros fueron testigos de cierto número de visitas por parte de otros viajeros hindúes, los cuales se acercaban precisamente a la iglesia derruida donde meditaban por horas en profundo silencio, con el creciente asombro de los administradores de Wawel. Con seguridad, los administradores de Wawel se llevaron una sorpresa aún mayor cuando la delegación india del gobierno dirigido por el Primer Ministro Nehru solicitó la visita a las ruinas durante su visita oficial a Wawel y ser dejados a solas dentro de ellas.

El chakra ha atraído a todo tipo de zahoríes que llegaron con sus varitas adivinatorias y mágicas. De acuerdo a sus mediciones, Wawel radia una energía más fuerte que la de cualquier otro lugar en Polonia (el segundo más fuerte, de lejos, es Czestochowa). También han confirmado que la principal fuente de irradiación se encuentra bajo el presbiterio de la Iglesia de San Gereón. Los estudios que han publicado, tras una compleja investigación sobre Wawel, están llenos de diagramas, números y comentarios que parecen confirmar la singularidad del lugar y sus propiedades sobrenaturales.

Como es fácil suponer, el chakra de Wawel ha seguido atrayendo gente. Llegan en grupo a este determinado rincón del patio y se quedan inmóviles por minutos o horas, llamando la atención de los transeúntes que no saben lo que pasa y suscitando sonrisas irónicas de los que no creen en tales cosas. Sin que importe de parte de quién te pongas, Wawel tiene aún otra atracción, aunque la administración niegue categóricamente la existencia de cualquier chakra.

Es la hora del descanso, tomamos un café con una tarta de manzana y se unen a nosotros Beata, Smec, los de Salamanca y unas avispas muy pesadas. Luego damos una vuelta y vemos unas bonitas imágenes del Vístula y el famoso dragón que vivía en la colina de Wawel y que es el símbolo de Cracovia
Continuamos hacia el barrio judío de Kazimierz donde vemos el mercado, los cafés, las sinagogas, la casa donde nació Elena Rubinstein (era una judía que se hizó famosas por sus cremas).
Relog en el Collegium Maius, la universidad donde estudió Copérnico. Cracovia.
Y es hora de comer, en un restaurante judío pato y steak tartar(carne cruda de ternera con huevo), la verdad que está muy bueno.

Kazimierz fue fundada como ciudad aparte por Casimiro III de Polonia en 1335 recibiendo su propio nombre. Construida sobre una isla del río Vístula al sur de Cracovia, cuando esta era todavía la capital de Polonia. Hoy día no existe el brazo norte del río Vístula y por lo tanto no hay ninguna separación física entre Kazimierz y el casco antiguo de Cracovia. Kazimierz fue esencialmente una ciudad mercantil que compitió con la vecina capital.
En 1495 los judíos que vivían en la parte occidental de Cracovia fueron expulsados para hacer espacio a la ampliación del campo de la Universidad Jagellónica y fueron obligados a trasladarse a Kazimierz. Desde entonces y en adelante Kazimierz fue dividida en dos partes: una cristiana al oeste y una hebrea al este. Finalmente la ciudad se convirtió en el principal centro espiritual y cultural de los judíos polacos. Durante siglo fue una zona llena de iglesias y sinagogas en las que los polacos cristianos y hebreos vivieron pacíficamente.
En el 1800 se ampliaron los límites administrativos de Cracovia y Kazimierz se convirtió en un barrio de la ciudad. Durante la Segunda Guerra Mundial los hebreos fueron trasladados por los nazis desde Kazimierz al Gueto de Cracovia, al otro lado del río Vístula. La mayor parte de la población judía fue seguidamente asesinada durante la liquidación del ghetto o en los campos de exterminio a los que fueron trasladados los supervivientes.
Después de la guerra Kazimierz se convirtió en una zona de mala reputación. La situación empieza a cambiar con el fin del periodo comunista. A partir de los años 90 debido a un proceso de gentrificación se convierte en una zona de moda en la que se asientan gran cantidad de jóvenes, universitarios, artistas, así como numerosos cafés, restaurantes de comida judía y pubs que coexisten con las placas de memoria de la Shoah. Desde 1988 Kazimierz acoge el Festival de la Cultura Hebrea, uno de sus principales atractivos en los meses de junio y julio.
En 1978 el barrio de Kazimierz, junto a la ciudad antigua de Cracovia (Stare Miasto) y Wawel fueron declarados Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.
Siete sinagogas
Cementerio de la sinagoga de Kazimierz. Polonia
se mantienen en Kazimierz de las cuales una, la de Remuh, está abierta al culto. La mayoría de las demás están abiertas a los turistas, algunas en plena renovación mientras que otras hacen las veces de salas de exposición.
Sus principales monumentos son:
Wolnica o Plaza del Mercado, con el ayuntamiento, hoy día Museo Etnográfico
Iglesia de Santa Caterina, gótico
Iglesia del Corpus Christi, gótico
Skalka o Iglesia de piedra de San Estanilao, barroco
Museo de ingeniería municipal
Antigua Sinagoga, que hospeda el museo de la historia hebrea
Sinagoga de Remuh, única en actividad, junto al cementerio de Remuh
Alta Sinagoga
Sinagoga de Isaac
Sinagoga de Kupah
Sinagoga de Tempel

Kazimierz en el cine
Las primeras escenas de la famosa película Yiddish Yidl con su violín de 1936 son grabadas en Kazimierz y ofrecen una imagen del barrio judío antes de la guerra.
La película La lista de Schindler, de Steven Spilberg fue grabada en este barrio en 1993.
Cuando ya hemos terminado de comer visitamos la sinagogas que tenemos cerca, y el cementerio judío. Nos vamos para la Plaza del Mercado y empieza a llover, visitamos por nuestra cuenta la Basílica de Santa María, el Mercado de los paños donde compramos ámbar, el reloj del Collegium Maius, después de comprar bombones y pasar por varias tiendas mas, volvemos al hotel ya que llueve y mañana nos dirigiremos a los Tatras pronto. En la cafetería del hotel, la gente empieza aparecer, pues está lloviendo y no se puede pasear. Mientras tomamos algo en la cafetería del hotel vamos viendo regresar a todo el grupo calado hasta los huesos.

Los Montes Tatras

Los Tatras son el macizo más alto de los Cárpatos y el único de tipo alpino, con imponentes picos y empinadas laderas rocosas de cientos de metros que acaban en gélidos lagos. No hay glaciares, pero sí áreas de nieves perennes. El tiempo es imprevisible, los inviernos son largos y los veranos cortos.

La vegetación va cambiando según la altitud, desde bosques mezclados en las zonas inferiores (por debajo de 1200m), pasando por los bosques de píceas y pinares (hasta 1500m) y arbusto bajos de montaña (hasta 1800 m) hasta las praderas de alta montaña (hasta 2300 m). La fauna está igualmente estratificada. En los bosques más bajos viven ciervos, corzos y gatos monteses y en las zonas más elevadas, gamuzas, también hay una pequeña población de osos.

La cadena tiene una extensión aproximada de 900 km2 y una longitud de 60 km a lo largo de la frontera entre Polonia y Eslovaquia, siendo su anchura máxima de 15 km. Cerca de un cuarto de la cadena está en Polonia y forma el Parque Nacional de los Tatras) con oficina central en Zakopane. El pico más elevado es el Rysy con 2499
Casa de madera típica polaca.
m.

Llegamos a Zakopane, al hotel Wersal (Versalles), la verdad que es un hotel nuevo y nos toca una suite enorme divida en salón y habitación, con secador, radiador de pared.
Como siempre deprisa nos vamos a cenar con Dorota y unos cuantos compis, nos llevan al Restaurante La Pequeña Suiza, donde ya han cerrado la cocina pues son más de las 9 de la noche, pero haciéndonos un favor nos dan sopas y pierogis.

Zakopane

Con 27200 habitantes es como Andorra. Está enclavada al pie de los Tatras, es la capital de los deportes de invierno del país. Aunque se trate esencialmente de una base para esquiar o hacer excursionismo, es muy bonita.

La llegada de escritores, compositores y artistas hacia 1870 en busca de inspiración transformó definitivamente el perfil de la pequeña Zakopane.

Zakopane creció sobre todo en el período entreguerras, época de la que datan su teleférico del monte Kaspowy Wierch y funicular del Monte Gubalowka. Está a 850 m sobre el nivel del mar, al pie del monte Giwont (1894 m) que según los lugareños tiene perfil de gigante dormido.


9 de agosto de 2011

Bajamos a desayunar, nos dicen que han abierto el comedor para nosotros pero está lleno de franceses. El desayuno está muy bueno, hay fruta, unos yogures superbuenos de cerezas, croissants...

Conocemos a nuestra guía de montaña se llama Sofía, que en polaco es algo así como "Soya".

La excursión de hoy es por la Dolina Koscieliska.

Empezamos la excursión todos juntos desde el parking. La primera parada es una cabaña donde venden queso ahumado casero, está bueno pero no es una excelencia. Esta zona primera está asfaltada, hay un nacimiento de un río y predominan los pinos. La siguiente parada es un refugio donde lo típico es la tarta szarlotka (tarta de manzana), según nuestro guía es la mejor de todas, y van a tener razón, esta tremendamente sabrosa. Nos dividimos, en 3 grupos, los que se vuelven por donde han venido se supone que es la excursión fácil, que luego no será tan fácil pues tienen que pasar cadenas y jugarse el tipo. La gente las ha pasado fatal y han terminado medio enfadados. A nosotros los valientes nos anima Dorota y nos decidimos por la difícil, y la verdad es
que vamos a disfrutar bastante. Al principio tiene mucha subida, aunque el paisaje y la flora son muy bonitos. Una vez llegado a la parte superior descansamos, pero perdemos una de las chicas del grupo, que después de una hora nos encuentra, y se enfada bastante. El resto del recorrido es bajada, hay algo de barro, y algún que otro árbol caído pues en julio ha llovido mucho y ha habido muchas tormentas. Comemos en un refugio de montaña que nada tiene que ver con los refugios españoles, ya que este es muy grande y hay de todo, nuestra comida va a ser un plato gigante de lomo empanado, con ensalada de pepino, puré de patata. Cuando regresamos al punto de partida nos esperan el resto del grupo comiendo en un pequeño restaurante, y contando que lo han pasado fatal en la excursión tehoricamente "fácil".

Ya con el autobús nos acercamos a Chocholowie (sueno algo Jojolut, pero si nosotros lo leemos es Chocholou) un pueblo donde casi todas las casas son las típicas casas de madera, hay una de ellas que está hecha con la madera de un solo tronco de árbol. También tenemos la oportunidad de conocer a un paisano que hace estatuas de santos en madera y demás utensilios, nosotros compramos una caja de madera con un belén, es muy bonita y bien hecha, al cambio son menos de 20 euros.

Ya de regreso a Zakopane, y como el día ha sido algo agotador, compramos 8 filetes de salami (lo indicamos con los dedos de la mano), pan, mientras estoy mirando que tipo de panes, oigo hablar del presente de subjuntivo en español, y son Dorota y Zmec que también han decidido hacer la compra, hacemos unas risas, pero ellos siguen a lo suyo, y nosotros compramos unos pepinillos y unas uvas. Parece que no tenemos problemas al pagar, y lo hemos pesado y hecho todo bien.

Por fin llegamos al hotel, allí cenamos en la super mesa de nuestra suite, una ducha reparadora y viendo la montaña desde la ventana nos quedamos dormidos siendo todavía de día.


10 de agosto de 2011

Hoy tocan de nuevo actividades de montaña, el día está nublado y nos dirigimos a coger el teleférico que nos llevará a Hala Gasienicowa. Cuando llegamos arriba de la montaña donde se supone que se puede ver Eslovenia y Polonia, no se ve nada pues hay niebla, hay mucha
Refugio en la Dolina Koscieliska. Estupenda la tarta szarlotka (tarta de manzana).
gente que se raja, pero nosotros seguimos la excursión y vale la pena pues se va despejando y llegamos a un bonito lago, después a comer tarta de manzana a un refugio y luego la bajada hasta Zakopane, por una pista de esquí, que por lo menos debe ser roja, y como llueve y con nuestra viejas botas, se hace un suplicio. Pero ha valido la pena pues hemos visto ciervos, una amanita muscaria y hemos disfrutado de un bonito paisaje de nuevo.

Como tenemos frío y no hemos comido todavía, nos comemos las sobras de los bocatas de ayer, y con una ducha y una siesta, nos dirigimos a dar una vuelta por las calles de Zakopane.

En recepción, nos dicen la hora de levantarse mañana y Carmen, una chica de las del grupo está pidiendo un termómetro pues piensan que su amiga Amparo tiene, pero no se aclara con la recepcionista. Carlos y yo al final conseguimos con nuestro espanglish el termómetro.

El primer sitio donde paramos es un Intersport donde nos compramos unas botas de baja montaña de marca "Salewa" como las que lleva nuestra guía Soya. Bueno a mi me las regala Carlos, las mías son azul marino y las de Carlos amarillas.

Nos encontramos con Emilio and Company, cambiando euros a zlotys a 4,05. Mas tarde cenamos el un McDonals, y después una infusión y tarta con Cloty y Ester. Cuando llegamos nos encontramos con Dorota y nos cuenta que han llevado a Ampara al hospital y tiene neumonía.


11 de agosto de 2011

Hoy es el último día de excursiones de andar, como llevamos botas nuevas tenemos un poco de miedo no vaya a ser que nos hagan daño.

Morskie Oko

Morskie Oko (Eslovaquia Morskié Oko, Hungría Halastó literalmente "los ojos Marina") es la más profunda y más grande cuarto lago en las montañas Tatras . Se encuentra en lo profundo de la Parque Nacional de los Tatras , Polonia , en el Valle de Rybi Potok , en la base de las Cumbres Mieguszowiecki , en una región situada en el menor Voivodeship Polonia.



Descripción del lago

Los picos que rodean el lugar del lago unos 1.000 metros por encima de su superficie, una de ellas es Rysy (2.499 metros), el pico más alto de los Tatras polacos. Al lado de las Cumbres Mieguszowiecki (incluyendo Mieguszowiecki Szczyt Wielki
Refugio en la Dolina Koscieliska. Estupenda la tarta szarlotka (tarta de manzana).
, 2.438 metros), más lejos y un poco hacia la izquierda, es el distintivo, delgado Mnich ("Monk", 2.068 metros). Muchos pinos suizos también crecen alrededor del lago.
En el pasado, Morskie Oko se llamó "Rybie Jezioro" ("Los peces del lago"), debido a su acción natural de los peces, que son comunes en los Tatras lagos y estanques. En las profundidades del nivel del agua, uno puede notar fácilmente la trucha - la llamada "hambre" trucha - que viven en el lago. El nombre "Morskie Oko" se traduce como "Ojo del Mar". Esto se deriva de una antigua leyenda, según la cual el lago se comunica con el mar a través de un pasaje subterráneo
La cabaña de la Sociedad Polaca de Turismo de país de los Enamorados ( PTTK ) se encuentra en la morrena que cierra el lago desde el norte. La cabaña se encuentra 1.405 metros sobre el nivel del mar y pertenece a la más antigua Tatras chalets . La cabaña es el nombre de Stanislaw Staszic , que exploró el lago en 1805. Se trata de un punto de partida para excursiones a Rysy y Przelecz Szpiglasowa . Muy cerca se encuentra la mirada fija Schronisko ("Refugio Viejo"), originalmente una cochera . Ambos edificios han sido reconocidos como históricos.
Morskie Oko es uno de los destinos más populares de los Tatras, a menudo reciben más de 50.000 visitantes durante la temporada de vacaciones. Se llega a pie en unas dos horas de la carretera más cercana que permite el acceso motorizado. Muchos otros turistas que optan por tomar el viaje en carro de caballos, un gran número de los cuales son operados por los locales Górale habitantes. En invierno, una pequeña sección del viaje se encuentra en una avalancha zona de peligro, y el área puede permanecer fría y lluviosa incluso en verano. En la llegada de su popularidad, los visitantes tienen prohibido bañarse en el lago o la alimentación de la trucha.


Historia

Los primeros documentos en los que se menciona Morskie Oko se remontan a 1575. En 1637, el rey polaco Ladislao IV concedió Wladyslaw Nowobilski el derecho a utilizar el pastizales adyacentes a la zona.
En 1824, durante las particiones de Polonia , Morskie Oko se convirtió en propiedad privada, por el momento, cuando Zakopane bienes, incluyendo Dolina Rybiego Potoku , fueron adquiridos de las autoridades
Artesano de la madera en Chocholowie. Polonia
austriacas por Emanuel Homolacs. A finales del siglo XIX, surgió una disputa fronteriza entre Galicia y Hungría sobre los derechos de propiedad en el lago y la zona contigua (el llamado "conflicto Morskie Oko"). El Tribunal de Conciliación en Graz falló a favor de la parte polaca. La decisión se le atribuye a Oswald Balzer , quien representó al gobierno de Galicia.
Morskie Oko fue "redescubierto" para el turismo por el Dr. Tytus Chalubinski de mediados del siglo XIX, el primer refugio se construyó en 1836, pero se quemó en 1865. Un segundo refugio, construido en 1874, se quemó en 1898. En 1902, un camino de Zakopane fue terminado y el llamado Oswald Balzer Road. Desde 1933, después de la devolución de la soberanía , el lago ha sido propiedad del Estado polaco.
El encanto de Morskie Oko ha servido de inspiración a muchos artistas, incluyendo pintores ( Walery Eljasz-Radzikowski , León Wyczólkowski , Stanislaw Galek), poetas ( Wincenty Pol , Adán Asnyk , Kazimierz Przerwa-Tetmajer , Franciszek Nowicki , Jan Kasprowicz ), y compositores ( Zygmunt Noskowski ).


Hay tres opciones de excursiones en el Morskie Oko, en el valle de Rybi Potok, a lo lejos divisaremos el pico Mieguszowiecki Szczyt Wielki o el Mieguszowiecki Grand Peak, es una zona de 5 lagos:

La primera es subir andando hasta el primer lago y luego al segundo y bajar todo andando o en carro y allí coger un autobusillo tipo taxi, y decirle que nos lleva a la calle Tetmallera, Zakopane Centrum.

La segunda subir en carreta hasta el primer lago y luego dar una vuelta por allí e ir al segundo. La bajada igual que la primera.

La tercera y más larga, y por lo visto te encuentras mucha gente subiendo, en carreta hasta el primer lago, y luego continuar andando para ver los 5 restantes. Y los recoge el nuestro bus.

Yo me decido por la segunda por miedo a las zapatillas nuevas y Carlos al final coge la primera y se pega una palizilla de caminar, pero sus zapatillas Salewa le responden pues casi llega al mismo tiempo que yo con carreta. Una vez allí en el Morski Oko, nosotros damos una vuelta, comemos la famosa Zapiekanka que es como una pizza pero la base es medio bocadillo. Además volvemos a comer a Charloska y no hay nada que decir del refugio que es una maravilla como en el resto de los que hemos estado estos días, no se parecen en nada a los españoles que yo conozco.

La bajada la hacemos en un grupo de 8 o 9 personas, y al final del recorrido compramos un bastón por unos 8 euros, en España el más barato cuesta unos 38. Luego en el microbús le gritamos al llegar a Zakopane todos a la vez "Tetmallera, Zakopane Centrum" y allí que nos deja.
Una vez en el hotel, nos damos una ducha rápida y quedamos con Cloti (su amiga se ha ido
Ruta Hala Gasienicowa, con dirección a Zakopane. Polonia
a la excursión larga y va a llegar más tarde), para ir a ver la Iglesia y el cementerio de Zakopane y mirar botas de montaña.
Con el mapa y la orientación de Carlos vemos la iglesia y el cementerio. Luego nos dirigimos a la tienda donde se compro las botas Marian ayer, pero está cerrada. Cloti decide y a buscar a su amiga que ya habrá llegado al hotel y quedamos con ellas en el restaurante "La pequeña Suiza" donde tenemos que probar los robellones hechos con mantequilla, que nos aconsejo Dorota.
Por el camino Carlos y yo nos metemos en una tienda, y nos compramos unas botas de montaña de caña alta cada uno, con goretex, marca Lowa. Para mí, un chollo, pues son de niño, 350 zlotys y para él 750, zlotys que también está muy bien. Y Carlos se compra una navaja suiza. Nos hacen un descuento por lo que nos salen bastante bien de precio las compras.

Después de dejar las botas en el hotel, vamos a cenar, y allí están algunos de nuestros compañeros de viaje. Además de una ensalada comemos los famosos níscalos, y según Carlos no está mal pero siguen siendo mejores los que hago yo. Bueno a mi me gustan y eso de que te los den hechos mejor que mejor.

Terminamos la jornada con una infusión y una tarta en el mismo lugar de ayer. Aunque la verdad que hoy la manzanilla no la tenían muy controlada, nos ha resultado difícil explicarlo a pesar de que Carlos señalaba con el dedo sin parar, le hemos dicho de flor de "daisy" y demás y al final lo hemos logrado.

A dormir y hacer la maleta, que es un poco complicado pues ahora a pesar de que nuestras viejas botas Boreal y tuckland se quedan aquí que ya han cumplido su función de sobra, llevamos 2 pares de zapatos más.


12 de agosto de 2011

Desayuno y partimos hacia el Parque Nacional de Pieniny

Por el camino visitamos la iglesia de madera y con bonitas pinturas del pueblo de Debno Pholanskie. Este pueblo merece ser destacado por albergar una de las iglesias de madera más antiguas e interesantes de Polonia. La iglesia de San Miguel Arcángel se erigió en la década de 1490 en el emplazamiento de otra anterior, la estructura de madera de alerce está montada sin utilizar ni un solo clavo, como pasa en casi todas estas construcciones. Las pinturas que cubren el techo y la mayor parte de las paredes datan de hacia 1500 y no se han restaurado jamás, muestran 77 diseños y motivos en 33 colores brillantes.

En el altar mayor hay un tríptico de finales del s. XV; el crucifijo que está sobre el árbol de la vida, que separa la nave del coro, es de 1380 y probablemente procede de un tempo anterior. Hay más piezas antiguas en las paredes laterales, como un tabernáculo de madera del s. XIV.
Otra curiosidad es el pequeño instrumento
musical que tienen aquí, es una especie de primitivo salterio del s. XV, que se toca en la misa en lugar del órgano; lo chocante es que cuanto más gruesas son las cuerdas más agudos son los sonidos que producen.

En el Parque Nacional de Pieniny vamos a hacer un descenso en una barcaza de madera que se llama almadía, por el río Dunajec que discurre entre Eslovenia y Polonia. El descenso por lo general quitando algunas zonas es bastante tranquilo y durante el descenso se convierte en un buen momento de relajación al pensar en lo bien que lo hemos pasado estos días.

Llegamos al final del recorrido, estamos bastante relajados y a comer la famosa trucha, y un aperitivo hecho con queso y mermelada de frutos del bosque. Comemos con Mercedes y la sevillana. El tiempo está agradable y se está muy bien.

Volvemos a Cracovia el hotel de hoy se llama "City", está lejos del centro porque mañana nos llevan ya al aeropuerto para volver a España. El grupo decide que unos se van a ver el Museo Schidler, otros al centro de Cracovia a seguir con las compras. Nosotros al Museo.


Museo de la fábrica de Oskar Schindler
Fábrica de Schindler Oskar legendaria Cracovia de 'Emalia' buques esmaltado se ha convertido en un moderno museo dedicado a las experiencias durante la guerra en Cracovia bajo la ocupación nazi de cinco años durante la Segunda Guerra Mundial. El museo ocupa el edificio de la administración en expansión de la planta extinta en 4 Lipowa calle, en el distrito industrial de la ciudad sombría de Zablocie en la margen derecha del río Wisla. Exposiciones ingeniosos artefactos combinar período, fotos y documentos multimedia y los acuerdos establecidos pieza-en un intento de crear una experiencia de inmersión total.
Oskar Schindler, su fábrica, y el destino de su función de fuerza de trabajo judíos un lugar destacado en el museo. Aproximadamente una sexta parte de la exposición permanente del museo está dedicada a ellos. El resto muestra antes de la guerra de Cracovia, la invasión alemana en 1939, Cracovia, la capital de Polonia durante la ocupación nazi, las tristezas de la vida cotidiana en la ciudad ocupada, la vida familiar, la historia de la guerra de los Judios de Cracovia, el movimiento de resistencia, la resistencia polaca Estado, y por último la captura soviética de la ciudad.
La pieza central de la parte de la exposición trata de Oskar Schindler es el mismo a su oficina por casualidad conservado a lo largo de los años intermedios.

Oskar Schindler llegó a Cracovia pisando los talones de la invasión alemana en septiembre de 1939. Como miembro del partido nazi y un agente de la inteligencia militar alemana logró apropiarse de la fábrica que había sido creado por un grupo de hombres de negocios
Morskie Oko, muy popular entre los polacos.
judíos en 1937. Dos propietarios judío de Cracovia, que pasó a depender de Schindler, Bankier Abraham y Samuel Wiener, le proporcionó el capital necesario. La fábrica conocida originalmente con el nombre de Polonia como "Rekord" Fabryka Naczyn Emaliowanych i Wyrobow Blaszanych pasó a denominarse Deutsche Emailwarenfabrik (DEF). Bajo el control de Schindler de la planta en la calle 4 Lipowa continuó produciendo vasos metálicos de la cocina y variada, principalmente para el ejército alemán. Llevó a cabo ambiciosos planes de la rápida expansión de las instalaciones de producción. Schindler también tuvo éxito en el lanzamiento de una división de municiones por lo que su fábrica estaba en condiciones de contribuir directamente al esfuerzo bélico del Tercer Reich como proveedor de cajas de cartuchos y fusibles de bombas y proyectiles de artillería. Redujo los costos mediante la sustitución del personal original polaco, con mano de obra barata de los judíos del gueto de Cracovia. Cuando los alemanes liquidaron el gueto en 1943 y se trasladó al resto de Judios a los campos de concentración de Plaszow ,Schindler abrió una sucursal en las instalaciones de su fábrica completa con alambradas y torres de vigilancia.
A la vista de los avances del Ejército Rojo soviético Schindler trasladó, con la bendición de las autoridades alemanas, su negocio de municiones y su fuerza de trabajo a finales de 1944 a la rama de campo de concentración de Gross-Rosen en Brunnlitz de Bohemia. Alrededor de 1.200 prisioneros judíos de Cracovia sobrevivieron a ser liberados por los soviéticos el 8 de mayo de 1945. En 1993 Steven Spielberg inmortalizó la fábrica de Schindler en "La lista de Schindler" su película.
De 1948 a 2002, la planta se reestructuró para fabricar equipos de telecomunicaciones producidos por Telpod empresa de Cracovia.
En junio de 2010 la fábrica de Schindler (Fabryka Schindlera) abrió sus puertas como una rama de la Ciudad de Museo Histórico de Cracovia.
Museo de la fábrica de Schindler en Cracovia.
Las instalaciones del museo histórico de la fábrica de Oskar Schindler se compone de tres partes, a saber, su exposición permanente, espacio dedicado a exposiciones temporales, y la sala de proyección. La exposición permanente de la fábrica de Schindler
Descenso en una barcaza, en el Parque Nacional de Pieniny.
se titula "Cracovia bajo la ocupación nazi, 1939-1945", que resume correctamente su contenido. La sala de proyecciones que se entiende como el lugar para películas, conferencias, reuniones y diversas actividades de carácter cultural o educativo.

Salimos de la fábrica con un poco de mal cuerpo, pero hay que pensar que al fin y al cabo este hombre salvo a bastantes judíos de una muerte segura.

Hemos quedado en el centro de Cracovia con el resto del personal para hacer una cena de fin de viaje. El restaurante es bonito, aunque ,eso si, siguen siendo cuadriculados y se sigue pagando por mesa y no por comensal, y luego se divide entre los que somos. Entre todos hemos decidido invitar a Dorota y Smec y darles una propinilla incluyendo también a chofer.
Carlos vuelve a comer steak tartar. Dorota se queda asombrada de su elección y le dice que es al primer español que ve comer esa comida tan especial y chic. Yo no soy tan sibarita y vuelvo a comer pavo con frutos del bosque, que está riquísimo. La noche llega a su fin, los guías nos dan las gracias por la propina, diciendo que no hacía falta que Años Luz les paga muy bien, menuda diferencia con los guías de otros países como Egipto, que encima que les das por obligación, les parece poco. La verdad que la imagen de los polacos que quedará en nuestra memoria es que son muy buena gente.

Volvemos al hotel en tranvía, revolucionados, ya que nos complicamos mucho para pagar el billete, al final los guías no pagan pues cuando van a hacerlo ya hemos llegado a nuestro destino.


13 de agosto de 2011

Hoy nos toca el madrugón del viaje, a las 5,30 de la mañana, nos dan un pic-nic y un café de desayuno, del cuál sólo vale la pena la chocolatina. Ya en el aeropuerto, facturamos. Carlos in extremis y pese a estar dormido se da cuenta de que lleva la navaja suiza que compramos en Zakopane en el bolsillo y la mete en la maleta rápidamente.
Dorota nos dice que pasemos el control y sin darnos cuenta entramos dentro sin despedirnos de ella y Smec. Bueno, ya les mandaremos un e-mail.

El vuelo de Cracovia a Varsovia es muy corto, yo creo que media hora. Después hay que esperar algo en el aeropuerto de Chopin en Varsovia, pero entre que tomamos un chocolate en un moderno bar, y compramos unas cerezas rebozadas, típicas de Polonia, un licor, un pin y alguna que otra cosilla, se nos hace bastante corto.
Llegamos a Barajas, allí nos despedimos de nuestros compañeros de viaje y para casa.
La verdad que ha sido un viaje bonito, y lleno de experiencias. Estos antiguos países satélites de la URSS, son un filón, esperemos que podamos conocer alguno más.


bye