Stromboli forma parte de las Islas Eolias, siendo la más alejada de Sicilia. Su nombre es fruto de la corrupción del antiguo nombre griego Stroŋgulḗ) que tomo por su forma redonda y abombada.
Conocida fundamentalmente por el volcán Stromboli que se eleva 924 m sobre el nivel del mar, y cuya profundidad en lecho marino supera los 2.000 m. De sus tres cráteres activos salieron los personajes de Julio Verne en Viaje al Centro de la Tierra. Y fue aquí, en Stromboli donde se consolido el amor entre Ingrid Bergman y el director Roberto Rosellini durante el rodaje de la película que lleva el nombre de la isla.
Una característica geológica propia del volcán de Stromboli es la Sciara del Fuoco, una gran depresión en forma de canal, generado en los últimos 13.000 años por varios colapsos en la cara noroeste del cono. Por sus márgenes solidificados, como si de un río se tratase, descienden hasta el mar los bloques de lava y fuego después de cada explosión. Todas las noches salen barcas del puerto para que los turistas disfruten del espectáculo.
Desde la cima del volcán se puede observar en directo el magma incandescente. El ascenso hasta el cono volcánico de Stromboli, se realiza por la tarde, con salida de la oficina de turismo de Pro Loco, en Ficogrande, para llegar a las bocas eruptivas (200 m por debajo de la cima) al anochecer y ver el espectáculo de fuego por la noche entre cabezada y cabezada. El recorrido de unas cuatro/seis horas, no es un apto para gente con sandalias, especialmente en el último tramo donde la fina escoria volcánica hace que se retrocedan dos pasos por cada uno que se avanza.
Ropa de abrigo, agua abundante, comida, y saco de dormir son el equipaje necesario para tan emocionante excursión por el volcán. Sin embargo, los estallidos centelleantes con que el volcán recibe al visitante compensan cualquier esfuerzo. La subida finaliza a 364 m sobre el nivel del mar. el cráter, un inmenso embudo que expulsa constantes fumarolas y del que emanan vapores de azufre entre 100 y 200ºC. La visita es segura, aunque son cotidianos los avisos y alertas de años en años, y no es aconsejable alejarse del guía o pretender descenser el volcán en solitario o por la noche.